El debate sobre la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) continúa en el Ayuntamiento de Valencia, donde los partidos han presentado argumentos para no apoyarla. Aunque algunos lo consideran una excusa, no hay voluntad de negociación por ninguna de las partes. Recientemente, la oposición propuso una moción poco convencional, solicitando al Partido Popular (PP), que lidera la ciudad, que se abstenga en un pleno extraordinario necesario para aprobar la ZBE. El estancamiento en las conversaciones podría costarle a la ciudad 150 millones de euros, casi el 10% del presupuesto municipal, si la ZBE no recibe luz verde antes del 31 de diciembre. De no aprobarse a tiempo, la multa podría recaer en un futuro gobierno local de diferente signo político al actual.
**PP: consideraciones sobre un proceso apresurado**
El Partido Popular, que confió en Vox sin acordar con la oposición, se enfrentó a la negativa desde Madrid que paralizó la ZBE. Aunque ha iniciado conversaciones con otros grupos políticos, la falta de voluntad para ceder es palpable en ambos lados. La propuesta de la oposición, liderada por Compromís y PSPV, prevé sanciones desde enero de 2026, algo que el PP considera inaceptable, citando ejemplos de Madrid y Barcelona, donde la implementación tardó entre 4 y 5 años. Además, el PP rechaza negociar sobre ciertas infraestructuras como la reversión de Colón o corredores sin coches, propuestas por la oposición y que perdieron en las elecciones de 2023. Para el PP, la negociación podría incluir fechas, ayudas y multas ligadas a la renta, pero no cambios urbanos rechazados en las urnas.
**Compromís: retorno al modelo de Grezzi**
Compromís, junto al PSPV, ha presentado una moción en la que esperan al menos la abstención del PP, lo que colocaría a ambos en una posición clave sobre la movilidad de la ciudad. Su propuesta busca restablecer el modelo de Grezzi, que generaba congestión en el centro y complicaba el tráfico. También proponen aumentar las plazas de aparcamiento para residentes en todos los barrios, hasta un 55%. Apoyan sus argumentos con un estudio de la Universitat Politècnica de Valencia, que muestra la eficacia de las restricciones en la reducción de la contaminación. Aunque el PP ha adoptado algunas ideas de la propuesta en otros proyectos, sigue firme en no negociar ideas que ya perdieron popularidad electoral.
**PSPV: insistencia en el Corredor Verde**
El PSPV insiste en desarrollar un corredor verde sin coches en la zona de vías de la Estación del Norte, un proyecto con el que se presentaron a elecciones, quedando como tercera fuerza. Argumentan que el futuro desarrollo de viviendas no impedirá el tráfico, comparándolo con el Jardín del Turia. El PP, sin embargo, permanece firme en no incluir esta propuesta mientras concluye su propio plan del bulevar verde. En cuanto a plazos, el PSPV muestra disposición a dialogar, pero no cederán en su demanda del corredor verde.
**Vox: oposición a las imposiciones de Sánchez**
Vox, socio del gobierno de Catalá, ha mostrado desconfianza respecto a la ZBE, alegando que su implementación es una imposición del Gobierno de Pedro Sánchez. Se han negado a aceptar esta medida, poniendo en riesgo las finanzas municipales con una posible pérdida de 150 millones de euros. Afirman que las ZBE son parte de una agenda verde europea con la que no están de acuerdo. A pesar de haber votado “sí” en cinco ocasiones anteriores, su voto “no” en octubre obligó al PP a negociar con la oposición.