Alicante. Expertos de los hospitales Vithas en la Comunitat Valenciana han enfatizado los “importantes avances” en la prevención, diagnóstico y tratamiento integral de la espina bífida, una malformación congénita. Asimismo, han subrayado la “necesidad de ofrecer apoyo psicológico especializado a las familias desde el momento del diagnóstico”.
Profesionales de la Unidad de Psicología del Hospital Vithas Medimar han indicado que acompañar a familias que reciben un diagnóstico de espina bífida es un proceso que requiere tiempo y dedicación. Una de las psicólogas destacó que, cuando la noticia llega durante el embarazo, los padres experimentan una mezcla intensa de emociones como miedo, culpa e incertidumbre. “Mi función es brindarles un espacio de apoyo real, escuchar sus inquietudes y ayudarlos a conectarse emocionalmente con su bebé”, comentó.
Además, cuando el diagnóstico se establece después del nacimiento, las emociones se suman al agotamiento cotidiano, lo que puede complicar la adaptación. En esta situación, la ayuda consiste en reorganizar la vida familiar, fortalecer el vínculo afectivo y asegurarles que no están solos.
En el ámbito clínico, la neurocirujana pediátrica María Estela Plaza Ramírez, del Hospital Vithas Valencia Turia, señaló que las mejoras en prevención y tratamiento han transformado la calidad de vida de los pacientes con espina bífida. El consumo generalizado de ácido fólico, un diagnóstico prenatal más preciso y el cierre intraútero en casos seleccionados han reducido complicaciones y mejorado el pronóstico neurológico y funcional.
Alba Sabater, del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre, destacó la necesidad de una atención continua y coordinada para las personas con espina bífida, resaltando la importancia de la participación activa de las familias. Subrayó que una buena rutina, que incluya una vigilancia neurológica y manejo adecuado del sistema urinario, entre otros cuidados, es esencial para prevenir complicaciones.
Juan Boronat Catalá, urólogo del Hospital Vithas Valencia Consuelo, enfatizó que el cuidado del sistema urinario debe comenzar a edad temprana para evitar infecciones y daño renal. Un abordaje temprano, afirmó, puede reducir complicaciones y mejorar la continencia a medida que el niño crece.
En el contexto del Día Mundial de la Espina Bífida, los especialistas de Vithas destacaron que el cuidado integral del paciente implica no solo revisiones con diversas especialidades médicas, sino también una atención que considere el bienestar emocional y social, basada en una perspectiva global que combine avances médicos con un apoyo cercano a las familias.