Felipe VI advierte de la complicada coyuntura geopolítica en los Premios Jaume I
Durante la ceremonia de entrega de los Premios Jaume I, el Rey Felipe VI advirtió sobre una situación geopolítica actual que es “poco proclive al intercambio y la cooperación científica internacional”. Este contexto, según manifestó, intensifica la incertidumbre y podría desmotivar vocaciones o desalentar el apoyo a la ciencia. Frente a este panorama, el monarca hizo un llamado a la cooperación, la búsqueda de sinergias y al trabajo en equipo para construir un sistema de ciencia y tecnología “potente y productivo”, que contribuya a “reducir vulnerabilidades”.
El evento, celebrado en la Lonja de Valencia, contó con la presencia de la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, y la vicepresidenta del Consell, Susana Camarero, ante la ausencia del ‘president’ en funciones de la Generalitat, Carlos Mazón. También asistieron destacados representantes del ámbito institucional y empresarial.
En su discurso, Felipe VI recordó a aquellos afectados por la DANA del 29 de octubre de 2024, subrayando que “la reconstrucción avanza, aunque nunca suficientemente rápido”, y reconociendo que algunas pérdidas son “irreparables, irrecuperables”. El Rey enfatizó su apoyo y el del resto de españoles a los damnificados, asegurando que “aún queda mucho por hacer”.
Felipe VI también elogió al profesor Santiago Grisolía, creador de los premios hace 36 años, por su convicción de que “sin ciencia no hay futuro”, destacando la función de estos galardones en el reconocimiento y promoción de la investigación y la cultura científica.
El monarca reafirmó la importancia de la cooperación internacional científica, especialmente en un contexto en el que la “realidad del investigador” es compleja y se enfrenta a desafíos como una formación extensa o dificultades de financiación. Destacó la necesidad de persistir en el multilateralismo y la apertura, tal y como lo subrayó Mario Draghi en su discurso de aceptación del Premio Princesa de Asturias.
Asimismo, Felipe VI resaltó la importancia de fortalecer las redes y la movilidad entre centros de I+D+i y empresas, y subrayó que, en un mundo de grandes bloques, la dimensión europea es crucial para cerrar la brecha de innovación en comparación con China y Estados Unidos.
Finalmente, el Rey puso en valor el compromiso de los premios Jaume I con el “espíritu de apertura y colaboración” en el ámbito de la ciencia y la academia. Subrayó la relevancia del compromiso de los premiados con los desafíos contemporáneos, destacando sus contribuciones en áreas como la biología del cáncer, el desarrollo empresarial tecnológico, y el análisis de las desigualdades.
Concluyó el acto reconociendo las brillantes trayectorias de los galardonados y reafirmando la importancia del trabajo conjunto como país, con el deseo de que estos premios sean un estímulo para los premiados y un ejemplo para todos.