Gestores culturales de Valencia critican el “menosprecio” de su opinión por parte de las instituciones autonómicas
Desde la Asociación Valenciana de Profesionales de la Cultura, Gestió Cultural, se lamenta el “menosprecio” a su criterio en la elaboración de programas cruciales como el del Circuit Cultural Valenciano (CCV). La asociación destaca que, pese a representar a la mayoría de los gestores del circuito, no se les ha otorgado ni voz ni voto en los procesos decisorios.
El último incidente, según un comunicado de la entidad, ocurrió durante un encuentro profesional organizado por el Institut Valencià de Cultura y la Federación Valenciana de Municipios y Provincias el pasado jueves en Chulilla. En dicho encuentro, a los profesionales de la gestión cultural no se les permitió opinar, lo que provocó que abandonaran la sala en señal de protesta.
Además, durante dos mesas redondas, los asistentes no tuvieron la oportunidad de hacer preguntas ni expresar sus opiniones. La agenda del evento incluyó actuaciones musicales que prolongaron la jornada, retrasando la presentación de las novedades del Circuit Cultural para el próximo año. Este espacio abordó temas importantes como la composición del catálogo de compañías y grupos profesionales que podrán contratar los gestores culturales para sus municipios.
Se anunció también que la convocatoria para que las poblaciones se adhieran al CCV en 2026 se publicará en abril, lo cual implica que las resoluciones de las ayudas no llegarán a los municipios hasta julio, retrasando la programación hasta septiembre.
Esta decisión, comunicada por el subdirector general del IVC, Ignacio Prieto, generó preocupación entre los profesionales presentes. Sin embargo, no pudieron debatir ni aportar sus perspectivas debido a que, según la organización, el horario no permitía abrir un espacio para intervenciones, lo que llevó a la mayoría de los asistentes a expresar su disconformidad abandonando el acto.
Gestió Cultural expresa su total rechazo ante la actitud del Institut Valencià de Cultura y la Federación Valenciana de Municipios y Provincias, que bloquearon la libre expresión e intercambio de ideas de los profesionales, elementos fundamentales para mejorar un proyecto cuya gestión actual presenta múltiples deficiencias y afecta negativamente a la programación cultural y contratación de espectáculos en los municipios valencianos.