Vox y la izquierda bloquean la Zona de Bajas Emisiones
La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en Valencia ha sido descartada por el momento, tras la alianza entre Vox y la izquierda, que ha rechazado de manera definitiva la ordenanza propuesta por el PP en octubre. A pesar de los esfuerzos del concejal de Movilidad, Jesús Carbonell, por alcanzar un acuerdo con la ultraderecha mediante una ordenanza sin sanciones similar a la aprobada en Castellón la semana anterior, la cuestión sigue sin resolverse, tal como indicó antes del pleno extraordinario convocado este lunes a raíz de una moción de Compromís y PSPV, la cual presentaba una alternativa que la derecha considera insuficiente. La administración municipal ha dado por perdido el proyecto de la ZBE, lo que pone en riesgo 150 millones de euros que el Ministerio de Transición Ecológica podría reclamar a la ciudad.
Durante el fin de semana, se llevaron a cabo conversaciones entre el PP y Vox. Carbonell reveló que propusieron “modificaciones que seguían la línea de lo previsto en Castellón, que es actuar cuando se superen los límites de contaminación”. Sin embargo, añadió que “no lo han aceptado”. El portavoz del gobierno municipal, Juan Carlos Caballero, afirmó que el PP “no está ni con el inmovilismo ni con quienes quieren aprobar una ZBE que no deje tiempo a las familias para adaptarse”.
El portavoz municipal de Vox, José Gosálbez, afirmó que votarían en contra de la moción de la oposición. “Nos oponemos a cualquier restricción de movilidad y a la imposición de sanciones”, declaró. “Estamos pensando en el electricista, el albañil, el fontanero… a quienes esta ordenanza de Pedro Sánchez pone obstáculos”, expresó, añadiendo que “no es un voto en contra, es un voto a favor de la libertad, de los autónomos y de los obreros. Nos preocupa la libertad de los españoles que no podrán entrar al centro de las ciudades”, aseguró.
Por su parte, María Pérez, del PSPV, detalló la propuesta de la oposición, afirmando que no han recibido suficiente atención por parte de Carbonell. Papi Robles, de Compromís, fue más crítica, especialmente con Gosálbez, cuestionando su noción de libertad. “¿Libertad para qué? ¿Para morir? ¡450 muertos en un año!”, exclamó.
Durante el debate, Carbonell propuso una solución: “Aprobemos la ordenanza tal como está y añadamos una disposición transitoria para modificar lo que consideremos necesario”. El PP sostiene que ya no hay tiempo para aprobar la ordenanza, aunque las cámaras se activaron este lunes, cumpliendo con los requisitos europeos que establecían que debían comenzar a funcionar el 1 de diciembre y que la ordenanza se debía aprobar antes del 31 de diciembre, con sanciones activas al menos en un periodo informativo desde este mismo lunes.