Las víctimas de la DANA del 29 de octubre de 2024 han solicitado al nuevo presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, que “con la misma cortesía que él demuestra”, las mire “a la cara y a los ojos” para explicarles por qué les pide perdón. Además, enfatizan que espera “acciones concretas” y no solo “gestos simbólicos” del líder del Consell. Entre esas acciones, mencionan solicitar a su antecesor, Carlos Mazón, que renuncie a su escaño en Les Corts y que realice cambios en su gobierno autonómico.
Así lo ha manifestado Rosa Álvarez, presidenta de la Associació Víctimes Mortals DANA 29-O, tras el discurso de Pérez Llorca, quien dedicó sus primeras palabras como presidente a las víctimas. “Estas palabras van más allá de un formalismo institucional. Nacen de una convicción personal y deben marcar el inicio de un diálogo y comprensión que debemos mantener”, señaló el presidente, quien consideró necesarias estas palabras para actuar correctamente.
“Ni el 29 de octubre ni en los días subsiguientes, las administraciones públicas estuvieron a la altura de lo que merecía la sociedad, por ello inicio esta intervención pidiendo perdón”, expresó Pérez Llorca.
Rosa Álvarez criticó este “perdón genérico” en nombre de todas las administraciones y cuestionó si realmente el presidente conoce lo que han dialogado con otras instituciones. Además, reprochó la falta de mención a los días previos a la tragedia, cuando no hubo previsión ni anticipación adecuadas.
El colectivo desea reunirse con Pérez Llorca para que, en persona, explique claramente las razones de su disculpa. “Es que no lo sabemos”, insistió Álvarez.
Para avanzar en la “nueva etapa” mencionada por el presidente de la Generalitat, exigen gestos reales, como solicitar a Carlos Mazón que renuncie a su escaño. “Aunque entendemos que es una decisión personal, al menos quisiéramos ver el simbolismo de solicitarlo. Sin embargo, no solo no ha hecho eso, sino que además se premia a Mazón con una portavocía”, comentó Álvarez, quien resumió la situación como “cargos sin cargas”.
Álvarez consideró esta situación una ofensa a las familias y pidió también cambios significativos en el gobierno de Llorca, empezando por la dimisión de la vicepresidenta Susana Camarero y del conseller de Educación José Antonio Rovira. “Especialmente después de las desafortunadas palabras de Rovira culpando a José Martínez Toral, director del IES de Cheste fallecido, por haber conducido”, agregó.
“Ha empezado mal”, advirtió Álvarez a Pérez Llorca, y vaticinó que será “difícil” que la asamblea de la asociación acepte reunirse con él si no toma medidas reales. “El mero campechanismo no es suficiente, estamos hablando de la vida de 229 personas”, concluyó Álvarez.