La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha calificado de “paripé” la propuesta de Compromís y PSPV de abstenerse para que los 16 concejales aprueben la Zona de Bajas Emisiones (ZBE). Catalá reaccionó poco después de que se presentara la propuesta, asegurando que la revisarán, pero que no tiene justificación legal combinar la ZBE con cambios en la calle Colón o el corredor verde.
Según Catalá, todas las ordenanzas de ZBE, como las de Barcelona y Madrid, ofrecen un período para que las personas puedan adquirir un vehículo nuevo. Señaló que no es viable implementar una norma que afecte inmediatamente a un gran número de valencianos, ya que las familias necesitan tiempo para adaptarse. Recordó que Barcelona ha estado adaptándose desde 2020 y Madrid desde 2022.
La alcaldesa criticó que la ordenanza incluya proyectos ajenos y expresó que no todos los valencianos pueden adquirir de inmediato un vehículo híbrido o eléctrico, asegurando que se trata de un “ecologismo de salón”. Catalá afirmó que no se puede obligar a las familias a hacer tal inversión de un año para otro y recalcó que la oposición no puede esperar que esas restricciones sean incorporadas. Comentó que la propuesta de incluir temas urbanos, como Colón, es inapropiada jurídicamente y considera que la propuesta de la oposición no tiene como objetivo llegar a un acuerdo real.
Por su parte, Compromís ha aclarado que su propuesta no obliga a ningún residente a comprar un vehículo, y han sugerido una línea de subvenciones para quienes deseen cambiar de coche. Catalá expresó disposición para negociar una “ordenanza razonable”, pero lamentó que la incorporación de proyectos como la planta viaria de Colón y el corredor verde no es viable en una ordenanza de bajas emisiones y considera que la oposición muestra una clara intención de no lograr un acuerdo. La alcaldesa ha indicado que evaluarán la propuesta presentada por la oposición.