El presidente de la plataforma ciudadana ‘Tu pueblo y el mío’, Lucas López, ha expresado su satisfacción por la decisión de la Fiscalía Provincial de Madrid de iniciar una investigación preprocesal contra el obispo de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla. Esta acción se ha desencadenado tras la denuncia presentada por la entidad, en relación con las declaraciones del prelado sobre las terapias de conversión sexual, que podrían constituir un delito de odio.
En un comunicado difundido recientemente, López aclaró que la denuncia no se dirige contra la Iglesia o la fe, sino contra las declaraciones específicas del obispo, las cuales la Fiscalía ha considerado suficientemente graves para justificar una investigación.
López argumenta que “el límite se cruza cuando una figura como Munilla describe la orientación sexual de un colectivo como un desorden o algo que debe corregirse”. Según López, esto legitima prácticas prohibidas por la ley, como las terapias de conversión sexual.
“Defender la dignidad de las personas LGTBI no significa intimidar a nadie: es una cuestión de proteger derechos fundamentales. Cuando mensajes de este tipo provienen de una posición influyente, tienen un impacto social y pueden causar daño”, añadió.
La denuncia, recibida por la Sección de Delitos de Odio y Discriminación de la Fiscalía, sugiere que los comentarios de Munilla, realizados tanto en medios de comunicación como en programas de radio, pueden violar el artículo 510 del Código Penal español. La agrupación considera que estos comentarios “exceden el amparo de la libertad de expresión o religiosa”.
Por otro lado, el obispo Munilla comentó en la red social X que la denuncia no tendría repercusiones judiciales y que su objetivo es amedrentar a la Iglesia para que no predique la doctrina cristiana. Munilla negó haber criticado a colectivos LGTBI y afirmó que su crítica se dirigía a la ley aprobada el año pasado en España.
Munilla añadió que es irónico que quienes defienden la libertad de cambiar de sexo prohíban las terapias de conversión homosexual. Aseguró que continuará ofreciendo ayuda espiritual a quienes lo soliciten y cuestionó el interés mediático sobre el interés judicial del caso, al no haber recibido notificación oficial al respecto.
En respuesta a estas declaraciones, Lucas López enfatizó que Munilla “debería considerar que mentir es pecado”. López acusó al obispo de hacer comentarios públicos que patologizan la homosexualidad y subrayó que la apertura de diligencias ya está en marcha, sin depender de una notificación. Concluyó afirmando que “hablar de amor cristiano comienza por no herir ni señalar a quienes no encajan en su modelo”.