La Cámara de Comercio de Valencia advierte sobre las consecuencias de una posible falta de suministro de agua en la ciudad por tres días, tal como casi ocurrió tras la dana del 29 de octubre de 2024. Según un informe reciente, una interrupción del suministro de agua generaría una pérdida económica de alrededor de 106 millones de euros, además de provocar crisis sanitarias y de seguridad.
El análisis, realizado con datos del Ayuntamiento de Valencia y Emivasa, detalla que diariamente se consumen aproximadamente 110.000 m3 de agua, lo que representa un coste diario de 497.000 euros, de los cuales el Estado recauda 24.000 euros en Impuestos sobre el Valor Añadido (IVA). El 82% del consumo de agua es atribuido a las empresas, mientras que el 5% corresponde a los hogares.
El informe de la Cámara de Comercio destaca que el sector servicios sería el más afectado, con pérdidas superiores a los 87 millones de euros, principalmente en comercio, hostelería y transporte. Las actividades científicas y técnicas también se verían impactadas negativamente, con pérdidas de valor añadido que superarían los 10 millones de euros.
Servicios esenciales como la educación, la sanidad y los servicios sociales experimentarían pérdidas de más de 18 millones de euros. En Valencia, dependen del suministro de agua más de 1.700 centros sanitarios y 17 hospitales. Diariamente se realizan en estos espacios 336 operaciones, de las cuales 47 son urgentes, y unas 6.500 consultas médicas.
Los cuerpos de seguridad también enfrentarían dificultades, ya que un corte de agua podría complicar las operaciones diarias en 8 comisarías de Policía Local, que manejan más de 900 intervenciones diarias. Asimismo, 534 centros educativos se verían afectados.
Respecto a los hogares, el informe estima un coste de 4 millones de euros para abastecerse de agua embotellada durante tres días. Además, esta interrupción podría generar problemas en la distribución de agua embotellada en supermercados y comercios.
La Cámara resalta la importancia de adoptar una visión metropolitana para reforzar el sistema de abastecimiento de agua potable. El área metropolitana de Valencia, que representa el 60% de la población y del tejido empresarial de la provincia, requiere un enfoque integrado para asegurar la resiliencia ante futuras crisis.
El informe sugiere duplicar las tomas de suministro de la red actual, mejorar el canal de conexión Júcar-Turia, y crear nuevos pozos de emergencia y depósitos de almacenamiento. Estas medidas permitirían garantizar el suministro de agua potable durante al menos 24 horas en situaciones críticas.
El Ayuntamiento de Valencia ya trabaja en un plan para aumentar la capacidad de respuesta en caso de emergencia de 24 a 48 horas. La Cámara concluye que si bien el sistema de abastecimiento de Valencia es de alta calidad, su vulnerabilidad debe ser atendida mediante una infraestructura modernizada y una coordinación eficiente entre todas las entidades involucradas en el ciclo del agua desde una perspectiva metropolitana.