Castellón, 18 Dic. – El sector cerámico proyecta para 2025 una facturación similar a la del año anterior, que alcanzó los 4.819 millones de euros. A pesar de que las exportaciones podrían mantenerse en las cifras de 2024 o experimentar una caída de hasta el 3%, se prevé que el mercado nacional crezca entre un 3 y un 5%. La Asociación Española de Fabricantes de Azulejos y Pavimentos Cerámicos (Ascer) también espera que la producción en 2025 se mantenga constante o aumente hasta un 3%, comparada con los 399 millones de metros cuadrados del año anterior.
El presidente de Ascer, Ismael García, destacó al balancear el año 2025, que esperan finalizar con un desempeño “digno”. En cuanto a las demandas realizadas por el ‘president’ de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, García señaló que considera positivo transmitir las inquietudes del sector a las autoridades.
Uno de los retos más destacados que enfrenta el sector es la reducción de emisiones de CO2, exigida por la Unión Europea, de hasta un 34% para el primer trimestre de 2026. Según García, esto podría suponer un daño financiero de casi 150 millones de euros anuales, algo “muy difícil de soportar”.
El vicepresidente de Ascer, Miguel Nicolás, resaltó la falta de alternativas viables para la descarbonización, señalando que cualquier coste adicional equivale a un “puro impuesto”, ya que el sector tendría que reducir su capacidad productiva para mejorar sus emisiones. Nicolás solicitó una revisión de los plazos y del sistema para buscar un camino lógico hacia un consumo de energía más limpia y sostenible.
Ismael García informó que Ascer tuvo una reunión con Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, obteniendo su apoyo. Además, anticipó encuentros con la consellera de Industria y el conseller de Medio Ambiente para discutir estas cuestiones.
Respecto a las expectativas de que la Unión Europea modifique sus políticas de emisiones de CO2 para el sector cerámico, García manifestó que sería ideal que el Gobierno respaldara las peticiones del sector. Subrayó la importancia de las 75.000 familias que dependen de esta industria.
El secretario general de Ascer, Alberto Echavarría, enfatizó que el sector ya emplea la mejor tecnología disponible y que los objetivos actuales de la UE son inasumibles, por lo que es necesario flexibilizarlos. También mencionó la posibilidad de que el sector cerámico sea incluido en el listado de sectores que recibirían ayudas por costes indirectos de CO2, aunque aún no hay una decisión al respecto.
En referencia a los aranceles impuestos por Estados Unidos, Ismael García afirmó que el primer semestre del año fue positivo en exportaciones, aunque en agosto se produjo una desaceleración de la que el sector aún se está recuperando. A pesar de los aranceles, García destacó que en la feria de Coverings no se ha observado una disminución en el número de expositores.