Las familias de las víctimas del naufragio ocurrido en Indonesia han despedido este 17 de enero en Valencia a sus seres queridos, tras regresar a España con los cuerpos de tres de los fallecidos. El cadáver del menor desaparecido no ha podido ser recuperado.
El funeral se ha celebrado a las 12.00 horas en la iglesia de San Josemaría Escrivá, en el barrio de Campanar, en un acto cargado de emoción y recogimiento.
Un adiós marcado por el dolor y la serenidad
Álvaro Ortuño, hermano de Andrea —madre de una de las menores fallecidas—, ha actuado como portavoz de la familia y ha leído un comunicado ante los medios antes del oficio religioso.
“Hoy acompañamos a los nuestros a la habitación de al lado, con un dolor inmenso”, ha expresado, agradeciendo el apoyo recibido durante los días posteriores a la tragedia.
El funeral ha servido para despedir a Fernando Martín, de 44 años; a su hijo Mateo, de 9; y a Lía, de 12 años, hija de Andrea. El cuerpo de Quique, el menor de 10 años desaparecido tras el hundimiento de la embarcación, no ha sido localizado pese a que las tareas de búsqueda se prolongaron durante 15 días.
Agradecimiento a instituciones y ciudadanía
En su intervención, Ortuño ha trasladado el “más sincero y profundo agradecimiento” a todas las personas, colectivos, fuerzas de seguridad y representación consular que acompañaron a la familia durante los difíciles días vividos en Indonesia.
También ha destacado el apoyo de la sociedad valenciana y española, “por su calidez humana, empatía y capacidad de acompañar en el dolor sin pedir nada a cambio”, así como el trato recibido por parte de los medios de comunicación, a los que ha agradecido su “sensibilidad, cuidado y prudencia”.
Reconocimiento a los equipos de rescate
El portavoz de la familia ha tenido palabras especiales para el pueblo de Labuan Bajo y para los equipos de rescate y voluntarios que participaron en las labores de búsqueda.
“Nos dieron sus pulmones y también sus alas, entregándose más allá del deber, con una generosidad que nunca olvidaremos”, ha señalado, agradeciendo también a los buzos que participaron en el operativo.
Justicia sin odio ni rencor
Desde la serenidad, la familia ha reafirmado su compromiso con la búsqueda de una justicia “tranquila, sin odio ni rencor”, una justicia que, según ha subrayado Ortuño, permita honrar la memoria de las víctimas y seguir adelante con dignidad.
Al funeral han asistido diversas autoridades, entre ellas la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, y varios miembros del Consell.
Ortuño ha agradecido también, a título personal, la implicación del president de la Generalitat y de la alcaldesa de Valencia, destacando que su actuación estuvo marcada “no solo por la responsabilidad política, sino por una profunda humanidad”.