Adif ha aplicado limitaciones temporales de velocidad en tres tramos concretos de la línea de alta velocidad que conecta Madrid y Valencia, tras varios avisos de maquinistas que alertaron de movimientos anómalos del tren al paso por determinadas zonas de la vía.
Las restricciones se han adoptado con carácter preventivo, mientras los equipos técnicos revisan el estado de la infraestructura para descartar riesgos y garantizar la seguridad de la circulación ferroviaria.
Dónde se han aplicado las limitaciones
Según la información recabada, la velocidad máxima se ha reducido a 160 kilómetros por hora en dos puntos del trazado:
- En la aguja situada en el entorno de Villarrubia de Santiago (Toledo).
- En un tramo de aproximadamente un kilómetro entre Minglanilla (Cuenca) y Caudete de las Fuentes (Valencia).
Además, se ha impuesto un límite de 200 kilómetros por hora en un tramo de unos 700 metros de la vía entre Cuenca y Monteagudo de las Salinas, donde también se detectaron irregularidades en la estabilidad del tren.
Avisos por movimientos laterales
Los maquinistas comunicaron la presencia de movimientos laterales bruscos, un comportamiento que puede estar relacionado con el estado puntual de la vía, desvíos o asentamientos del terreno. Estos avisos activaron los protocolos de seguridad y derivaron en la reducción temporal de velocidad en los puntos señalados.
Desde Adif insisten en que este tipo de actuaciones forman parte del funcionamiento habitual del sistema ferroviario, aunque en los últimos días están adquiriendo mayor visibilidad debido al contexto de máxima atención sobre la red.
Contexto de vigilancia reforzada
Las medidas se producen en un momento de especial sensibilidad tras el grave accidente ferroviario de Adamuz, que ha intensificado la vigilancia y la comunicación de incidencias por parte de los profesionales del sector.
En este contexto, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha señalado públicamente que en las últimas jornadas se ha registrado un incremento significativo de avisos por parte de los maquinistas, muchos de ellos de carácter preventivo, lo que ha llevado a extremar la prudencia en determinados tramos.
Por el momento, la circulación de trenes entre Madrid y Valencia se mantiene operativa, aunque con ligeros ajustes en los tiempos de viaje en las zonas afectadas, a la espera de que concluyan las inspecciones técnicas y se determine si las restricciones pueden levantarse