El 22 de enero de 1976, cuando la televisión española apenas contaba con dos canales y la programación nocturna era limitada, Más allá irrumpió en la parrilla de TVE para cambiarlo todo. Aquel espacio, emitido en La 2, no solo fue pionero en el periodismo de misterio en España, sino que marcó a generaciones enteras de espectadores.
Creado, dirigido y presentado por el psiquiatra Fernando Jiménez del Oso, Más allá se convirtió en una ventana semanal a lo desconocido. Cada jueves por la noche, durante media hora, millones de personas se asomaban desde el sofá a civilizaciones perdidas, fenómenos paranormales y enigmas que desafiaban la explicación racional.
Un formato adelantado a su tiempo
En una España que todavía despertaba a nuevas libertades, Más allá abordó sin complejos temas que hasta entonces apenas habían tenido espacio en los medios generalistas: apariciones marianas, telepatía, profecías bíblicas, quiromancia, espiritismo o la posibilidad de vida después de la muerte.
A lo largo de más de 200 episodios, el programa construyó un relato sereno, reflexivo y profundamente sugestivo, alejado del sensacionalismo. La voz pausada y casi hipnótica de Jiménez del Oso se convirtió en una seña de identidad que aún hoy muchos recuerdan con precisión.
De los ovnis a las grandes culturas antiguas
El primer episodio estuvo dedicado a los objetos volantes no identificados, introduciendo la ufología en la televisión española. Desde entonces, los ovnis fueron un tema recurrente, con programas memorables dedicados a avistamientos en España y a testimonios recogidos por todo el país.
La parapsicología ocupó también un lugar central, con capítulos sobre psicofonías, hipnosis o fenómenos inexplicables, a menudo apoyados en expertos como el parapsicólogo Germán de Argumosa. Uno de los momentos más recordados fue el análisis del caso de las caras de Bélmez, convertido con el tiempo en uno de los grandes misterios del imaginario colectivo español.
Pero Más allá no se limitó a lo paranormal. El equipo viajó fuera de España para explorar los grandes enigmas de la historia: las líneas de Nazca y las piedras de Ica en Perú, o las culturas precolombinas en México, con visitas a Chichén Itzá, Teotihuacán o Palenque. Aquellos documentales acercaron la arqueología y la historia antigua a un público masivo, siempre desde una mirada abierta y sugerente.
La pregunta eterna: ¿qué hay después de la muerte?
En sus últimas etapas, el programa abordó uno de los grandes interrogantes de la humanidad: la vida después de la muerte. Experiencias cercanas al fallecimiento, reencarnación y la existencia del alma fueron tratados con un enfoque que invitaba más a la reflexión que a la certeza, dejando al espectador con preguntas abiertas.
Un legado que continúa
Más allá se mantuvo en antena hasta 1981, pero su espíritu no desapareció. Poco después, Jiménez del Oso regresó a la televisión con La puerta del misterio, dando continuidad a una labor divulgativa que se prolongaría durante décadas en programas, documentales y espacios radiofónicos.
Hoy, medio siglo después de su estreno, Más allá sigue siendo un referente. No solo por los temas que trató, sino por cómo los trató: con respeto al espectador, curiosidad intelectual y una vocación divulgativa que convirtió el misterio en cultura popular.
Gracias al Archivo de RTVE, muchos de aquellos episodios pueden volver a verse, recordándonos que hubo un tiempo en el que la televisión se atrevía a mirar, sin miedo, más allá.


