La Clínica Dental Mireia, en Alzira, volverá a levantar la persiana en los próximos días después de permanecer cerrada desde noviembre, cuando una niña de seis años falleció tras someterse a un tratamiento dental. La reapertura llega tras nuevas inspecciones sanitarias realizadas esta semana por técnicos de la Conselleria de Sanidad, que han dado luz verde a la reanudación de la actividad.
La decisión no borra el impacto del caso ni la conmoción que dejó en la localidad. El centro fue clausurado de forma cautelar tras el fallecimiento de la menor y el ingreso hospitalario de otra niña de cuatro años, además de una tercera menor que también fue atendida por el mismo anestesista. Las dos pequeñas evolucionaron favorablemente con el paso del tiempo.
Inspecciones y reapertura inminente
Según fuentes locales, las últimas revisiones han permitido completar los requisitos exigidos por Sanidad. Con ese aval técnico, la clínica podrá retomar su actividad “en pocos días”, previsiblemente de forma inmediata si no se detectan nuevas incidencias.
La Conselleria abrió en su momento un expediente informativo y ordenó la suspensión cautelar del centro mientras se analizaban los hechos. Esa vía administrativa ha avanzado en paralelo a la investigación judicial, que continúa abierta.
La causa judicial sigue su curso
El Juzgado de Instrucción número 5 de Alzira mantiene diligencias para esclarecer lo ocurrido. En el marco de la investigación, la Policía Nacional registró la clínica y detuvo al anestesista que sedó a las menores. Está investigado por homicidio por imprudencia, lesiones, omisión del deber de socorro, delitos contra la salud pública y sustracción de medicamentos del hospital público donde trabajaba.
El médico quedó en libertad con medidas cautelares —retirada del pasaporte, prohibición de salir del país y comparecencias periódicas— al no apreciarse riesgo de fuga ni de destrucción de pruebas. La propietaria del centro también fue detenida y puesta en libertad a la espera de citación judicial, como presunta responsable de delitos contra la salud pública y omisión del deber de socorro.
Más revisiones por posibles sedaciones irregulares
Tras el caso, Sanidad decidió revisar todas las sedaciones pediátricas practicadas por el anestesista investigado. Semanas después se abrió otra línea para determinar si las complicaciones sufridas por una niña en una clínica de Paterna podían estar relacionadas con una posible mala praxis del mismo profesional.
Una reapertura que no cierra las heridas
La vuelta a la actividad del centro se produce mientras el procedimiento penal sigue vivo y con el recuerdo aún reciente de una tragedia que sacudió a Alzira. Para muchas familias, la reapertura marca un paso administrativo; para otras, el dolor y las preguntas siguen esperando respuestas.