Los centros educativos municipales han comenzado a incorporar en sus aulas nuevos recursos tecnológicos y materiales especializados con el objetivo de mejorar la accesibilidad y facilitar el aprendizaje del alumnado con discapacidad o necesidades educativas específicas.
La iniciativa incluye tanto a colegios públicos como a escuelas infantiles gestionadas por el Ayuntamiento, que ya disponen de dispositivos interactivos, material sensorial y equipamiento adaptado para fomentar una educación más inclusiva y personalizada.
Tecnología al servicio del aprendizaje
Entre las principales novedades se encuentran pantallas y pizarras digitales interactivas, que permiten trabajar contenidos de forma visual y participativa, así como ordenadores táctiles, tablets, altavoces, auriculares inalámbricos y mesas de luz.
Estos recursos se han distribuido en función de las características del alumnado de cada centro, con el objetivo de adaptar las metodologías a diferentes ritmos, capacidades y estilos de aprendizaje.
Material sensorial y psicopedagógico
Además de la tecnología digital, los centros han recibido equipamiento específico para el desarrollo sensorial y motriz, como rampas, túneles, bloques de equilibrio, aros de estimulación y material de psicomotricidad.
También se han incorporado elementos de estimulación multisensorial: lámparas de luz, fibras ópticas, tubos calmantes, proyectores y juegos manipulativos pensados especialmente para alumnado con trastorno del espectro autista u otras dificultades de aprendizaje.
Educación más accesible y equitativa
La concejala de Educación, Rocío Gil, ha señalado que esta actuación busca reducir barreras dentro del aula y ofrecer una respuesta educativa más ajustada a la diversidad real del alumnado.
Según ha explicado, el uso de tecnología aplicada a la educación no solo facilita el acceso a los contenidos, sino que también mejora la participación, refuerza la autonomía del alumnado y permite atender mejor las distintas necesidades cognitivas, sensoriales y emocionales.
Más allá de los dispositivos
El proyecto no se limita al equipamiento tecnológico. Los centros municipales también disponen de nuevos materiales didácticos para la enseñanza de la lectura, las matemáticas y el desarrollo emocional en las primeras etapas educativas, así como fichas y recursos específicos de intervención psicopedagógica.
La combinación de tecnología, juego y estimulación sensorial permite trabajar la inclusión desde una perspectiva integral, donde el aprendizaje no depende únicamente de los libros, sino de la experiencia, la interacción y la adaptación a cada niño.
Un modelo de escuela más inclusiva
Con esta inversión, el Ayuntamiento refuerza su apuesta por un modelo educativo que prioriza la igualdad de oportunidades, la accesibilidad real y el derecho a una educación de calidad para todo el alumnado, independientemente de sus capacidades.
El objetivo final es que ningún niño quede fuera del sistema por falta de recursos, y que las aulas municipales se conviertan en espacios donde aprender sea posible para todos, sin excepciones.