La Guardia Civil ha detenido a dos hombres y una mujer por su presunta implicación en un asalto violento a una vivienda en una urbanización de Manises, donde un hombre fue agredido, inmovilizado y expulsado por la fuerza del piso en el que llevaba viviendo dos décadas.
Los hechos se remontan al 18 de diciembre, fecha en la que la víctima interpuso la denuncia tras sufrir una agresión que le provocó lesiones de consideración.
Irrupción armada y amenazas de muerte
Según el relato del denunciante, entre 10 y 12 personas accedieron a la vivienda acompañadas de un cerrajero. Varias de ellas portaban cuchillos, punzones y al menos un arma de fuego. Una vez dentro, redujeron al hombre, le ataron las manos con bridas, le golpearon y le profirieron amenazas reiteradas de muerte.
Durante el asalto, los agresores le advirtieron de forma explícita que no regresara jamás al domicilio. Acto seguido, cambiaron la cerradura y lo expulsaron del inmueble sin permitirle recoger efectos personales.
Un conflicto tras la venta de la vivienda
La investigación ha determinado que la víctima residía en el piso desde hacía unos 20 años, aunque la propiedad pertenecía a un familiar. Días antes del asalto, el inmueble había sido vendido a dos de las personas que participaron en los hechos, ahora detenidas.
Los arrestados tienen 27 y 23 años (los dos hombres) y 24 años (la mujer), todos ellos de nacionalidad española. A los tres se les imputan los delitos de detención ilegal, lesiones, amenazas y realización arbitraria del propio derecho.
Un instalador presenció los hechos y no avisó a la Policía
Además de los detenidos, la Guardia Civil ha investigado a un hombre de 42 años y nacionalidad italiana por un presunto delito de omisión del deber de socorro. Según los agentes, mientras la víctima permanecía inmovilizada, los agresores llamaron a una empresa para instalar un sistema de seguridad en la vivienda.
El trabajador accedió al interior, fue testigo de la situación, pero no alertó en ningún momento a las fuerzas de seguridad.
Investigación judicial en marcha
Las detenciones se produjeron el 7 de enero, tras las diligencias practicadas por agentes del Puesto Principal de la Guardia Civil de Aldaia. El atestado ha sido remitido al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Quart de Poblet, que continúa con la investigación del caso.
El suceso ha causado inquietud en la zona al tratarse de un desalojo violento al margen de cualquier procedimiento legal, ejecutado mediante intimidación y fuerza.