El presidente advierte de que el país “no será cómplice de una guerra por miedo a represalias” tras la amenaza de Donald Trump de cortar el comercio con España.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha respondido con firmeza a la escalada de tensión con Estados Unidos por el conflicto en Oriente Medio. En una comparecencia institucional desde La Moncloa, Sánchez ha defendido una salida diplomática a la crisis y ha reiterado un mensaje contundente: “No a la guerra”. El jefe del Ejecutivo ha asegurado que España no permitirá que las bases militares de Rota y Morón se utilicen en una ofensiva contra Irán y ha advertido de que el país no se alineará con una intervención militar solo por temor a represalias económicas o políticas.
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Sánchez rechaza el “seguidismo ciego”
Durante su intervención, el presidente ha criticado la idea de seguir automáticamente la estrategia de otros países en un conflicto internacional.
“Lo ingenuo es pensar que practicar seguidismo ciego y servil es liderar”, afirmó, subrayando que España mantiene una posición clara basada en el derecho internacional y en la búsqueda de una solución diplomática.
Tensión con Washington
La crisis diplomática se desencadenó después de que el Gobierno español anunciara que no autorizará el uso de las bases de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla) para operaciones militares contra Irán.
Tras esa decisión, Trump calificó a España de “aliado terrible” y amenazó con romper las relaciones comerciales con el país.
Desde el Ejecutivo español recuerdan que cualquier medida de ese tipo debería respetar los acuerdos comerciales entre Estados Unidos y la Unión Europea.
Rechazo a Irán, pero apuesta por la diplomacia
Sánchez quiso dejar claro que la postura española no supone respaldar al régimen iraní.
“Repudiamos el régimen de los ayatolás porque reprime y mata a sus ciudadanos, especialmente a las mujeres”, afirmó.
Sin embargo, insistió en que la respuesta no puede ser una nueva guerra en Oriente Medio y pidió a todas las partes implicadas que detengan la escalada militar.
Apoyo de líderes europeos
El presidente también reveló que ha recibido mensajes de apoyo de varios dirigentes europeos, entre ellos la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y el presidente francés, Emmanuel Macron.
El recuerdo de la guerra de Irak
En su comparecencia, Sánchez evocó la invasión de Irak de 2003 para advertir de los riesgos de repetir errores del pasado.
Según el presidente, aquel conflicto generó más terrorismo, crisis migratorias y un aumento del coste de la vida.
“Hace 23 años se nos arrastró a una guerra que prometía seguridad y democracia y acabó produciendo el efecto contrario”, afirmó.
Medidas para proteger a los españoles
El Gobierno ha activado también un plan de protección para los ciudadanos españoles en la región y estudia medidas económicas para mitigar los posibles efectos del conflicto.
Un avión militar ya ha repatriado 171 españoles desde Omán, mientras el Ejecutivo analiza ayudas para hogares, trabajadores, autónomos y empresas si la crisis internacional se prolonga.
La postura oficial, insiste Sánchez, es clara: defensa del derecho internacional, apuesta por la diplomacia y rechazo a una escalada bélica en Oriente Medio.