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El análisis preliminar indica que el maquinista del Alvia no tuvo tiempo de reaccionar cuando circulaba a más de 200 km/h
El análisis preliminar de las cajas negras de los trenes implicados en el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) ha revelado un dato clave: entre el primer síntoma de descarrilamiento y la colisión apenas transcurrieron 15 segundos.
La información procede de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), que ha analizado los registradores de datos de los dos trenes implicados: un Iryo que cubría el trayecto Málaga-Madrid y un Alvia que viajaba entre Madrid y Huelva.
Los datos apuntan a que el maquinista del Alvia no tuvo margen de reacción, ya que el sistema automático de seguridad actuó en cuestión de segundos mientras el tren circulaba a más de 200 km/h.
El descarrilamiento comenzó con una anomalía eléctrica
Según la reconstrucción temporal realizada por los investigadores, la primera anomalía se registró a las 19:43:29, cuando el tren Iryo sufrió una desconexión eléctrica del motor al circular a unos 205 km/h.
Este evento podría estar relacionado con la pérdida de contacto del pantógrafo con la catenaria o con perturbaciones eléctricas, algo que los expertos consideran compatible con el inicio del descarrilamiento.
Una cadena de incidencias en pocos segundos
La investigación preliminar ha reconstruido la secuencia del accidente segundo a segundo.
- 19:43:20
El tren Iryo entra en el circuito de vía a la salida del túnel de Loma del Partidor Norte, donde posteriormente se detectó una fractura del carril. - 19:43:29
Se registra la desconexión eléctrica del tren Iryo, primer síntoma del descarrilamiento. - 19:43:33
El tren Alvia entra en el circuito de vía 613 mientras el Iryo comienza a rebasar la señal de entrada. - 19:43:33
Se activa una alarma de temperatura en las cajas de grasa del coche 8 del Iryo, señal de que algunos vagones podrían estar ya descarrilados. - 19:43:37
Una aguja de la vía queda sin comprobación, posiblemente tras ser golpeada por los coches descarrilados. - 19:43:38
La señal de salida cambia automáticamente a rojo, lo que provoca que el sistema de seguridad LZB active una frenada de emergencia en el Alvia, que circulaba a 216 km/h. - 19:43:43
El maquinista del Iryo acciona manualmente el freno de emergencia. - 19:43:44
La caja negra del Alvia deja de registrar datos cuando circulaba a 204 km/h, momento que coincide presumiblemente con la colisión.
El maquinista del Alvia no realizó ninguna acción
Uno de los datos más relevantes del análisis es que no se registró ninguna acción del maquinista del Alvia antes del impacto.
Esto indica que no tuvo tiempo material para reaccionar entre la aparición de la anomalía y la colisión.
El sistema de seguridad ferroviario actuó automáticamente al detectar el cambio de señal, activando el frenado de emergencia.
El tren Iryo se detuvo segundos después
Tras la colisión, el tren Iryo continuó su desplazamiento durante algunos segundos hasta detenerse completamente.
Según los registros analizados:
- 19:44:03
El tren Iryo quedó completamente detenido en su posición final.
Investigación aún abierta
Los registradores de ambos trenes fueron descargados el 5 de marzo en las instalaciones de la CIAF en presencia de:
- investigadores técnicos
- agentes de la Policía Judicial
- representantes de las compañías ferroviarias
El primer análisis conjunto se realizó el 9 de marzo.
Los investigadores también están revisando las cámaras interiores del tren Iryo, que captaron el inicio del descarrilamiento.
Un informe aún preliminar
La CIAF ha subrayado que estos datos forman parte de una investigación preliminar y que las conclusiones definitivas se publicarán en el informe final.
El organismo recuerda además que sus investigaciones tienen carácter técnico y están orientadas a mejorar la seguridad ferroviaria, no a determinar responsabilidades penales o administrativas.