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El alto precio de la vivienda empuja a muchas familias jóvenes a buscar hogar en municipios del interior de la provincia
El encarecimiento de la vivienda en las grandes ciudades está provocando un cambio silencioso en la provincia de Alicante. Cada vez más jóvenes están dejando la capital para instalarse en pueblos del interior donde el precio de las casas resulta mucho más accesible.
Municipios como Tibi, en la comarca de l’Alacantí, o Castalla, en l’Alcoià, están experimentando en los últimos años un aumento significativo de población joven, atraída por el menor coste de la vivienda y una mayor calidad de vida.
Comprar casa por menos de 100.000 euros
Uno de los principales motivos de este traslado es el precio del mercado inmobiliario en Alicante ciudad. Mientras que comprar una vivienda en la capital se ha vuelto prácticamente imposible para muchos jóvenes, en el interior todavía se pueden encontrar oportunidades.
En localidades como Castalla, algunas familias han logrado adquirir viviendas por menos de 100.000 euros, algo impensable en Alicante.
Pablo y Judith, una pareja joven que se ha trasladado a este municipio del interior, explican que en la ciudad solo podrían acceder a viviendas en barrios con peores condiciones.
“Por debajo de cien mil euros encontramos una oportunidad que en Alicante solo podrías tener en los peores barrios, y no es un lugar donde formar una vida”, explican.
Crece la población joven en pueblos del interior
Los datos reflejan esta tendencia. En Tibi, la población joven ha aumentado un 24,3% en los últimos cinco años, una cifra significativa para un municipio pequeño del interior.
El alcalde de la localidad, José Luis Candela, considera que esta llegada de nuevos vecinos es una buena noticia.
Según explica, muchos de los nuevos residentes son familias jóvenes que buscan una alternativa a la ciudad.
“Son bienvenidos para evitar el despoblamiento que existe en las zonas de montaña”, señala el alcalde.
Castalla también gana nuevos habitantes
Una situación similar se vive en Castalla, donde la población joven ha aumentado un 30% desde 2021.
Muchos de los nuevos residentes trabajan en Alicante o en otras localidades cercanas, pero prefieren vivir en el interior por el menor coste de la vivienda.
Además del precio, destacan otros factores como la tranquilidad y los servicios disponibles.
Más calidad de vida y servicios
Quienes han decidido trasladarse a estos municipios subrayan que no renuncian a servicios básicos.
Yaiza, vecina de Castalla, explica que el municipio ofrece todo lo necesario para la vida diaria.
“Tenemos centro de salud, colegios, institutos y supermercados. Y la tranquilidad que se respira aquí no se encuentra en Alicante”, afirma.
La buena conexión por carretera con la capital también facilita que muchas personas puedan trabajar en la ciudad y vivir en el interior.
Una oportunidad contra la despoblación
Este fenómeno también representa una oportunidad para muchos municipios del interior de la provincia.
Durante décadas, estas localidades han sufrido pérdida de población y envejecimiento demográfico. La llegada de familias jóvenes puede ayudar a revitalizar la economía local, mantener abiertos los servicios y frenar el despoblamiento.
En lugares como Tibi o Castalla, el acceso a una vivienda asequible se está convirtiendo en la clave para atraer nuevos vecinos y construir una nueva etapa para estos pueblos del interior de Alicante.