El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) ha dado un vuelco judicial a un caso de narcotráfico de gran relevancia. La Sala de lo Civil y Penal ha anulado la sentencia que, el pasado mes de enero, absolvió a catorce personas acusadas de introducir 117 kilogramos de cocaína en el Puerto de Valencia en agosto de 2020. El TSJCV ha estimado el recurso de la Fiscalía y ha ordenado a la Audiencia Provincial que dicte una nueva resolución valorando, ahora sí, las pruebas que anteriormente habían sido excluidas: las conversaciones de la plataforma de mensajería encriptada Sky ECC.
El alto tribunal ordena a la Audiencia Provincial dictar una nueva sentencia que incluya las conversaciones de ‘Sky ECC’, invalidadas en el primer juicio por falta de firma digital.
Redacción | ValenciaNoticias.com Viernes, 24 de abril de 2026
El origen del conflicto judicial radicaba en la validez de las pruebas digitales. La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Valencia absolvió a los catorce acusados al declarar nulas las evidencias enviadas por las autoridades francesas a través de una Orden Europea de Investigación (OEI), alegando que carecían de firma digital y de acceso a los “datos brutos”, lo que, a su juicio, impedía garantizar su autenticidad.
Sin embargo, el TSJCV ha corregido esta postura. En su sentencia, el alto tribunal autonómico argumenta que las alegaciones de la defensa eran “genéricas” y “estrictamente formales”, sin llegar a concretar qué datos esenciales habrían sido omitidos o cómo su supuesta ausencia podría haberles beneficiado.
[Image: Exterior view of the TSJCV building in Valencia, signaling the judicial review process]
La prueba de ‘Sky ECC’ es legítima
La Sala sostiene que la información obtenida a través de la OEI es legítima y que la investigación policial no se basó únicamente en “una mera transcripción de conversaciones”, sino en un análisis minucioso que permitió identificar a los titulares de los distintos dispositivos y corroborar los hechos con otras diligencias.
La sentencia, que es firme y contra la que no cabe recurso, aclara además que el hallazgo de la droga en 2020 fue fruto de un control rutinario —se encontró un contenedor abierto— y que fue posteriormente, al cruzar datos con la plataforma Sky ECC, cuando los investigadores pudieron comprender la magnitud de la red, que supuestamente planeaba envíos de hasta 1.650 kg. Ahora, la Audiencia deberá dictar una nueva sentencia valorando todo el conjunto probatorio, sin necesidad de repetir el juicio oral.


