La Guardia Civil ha identificado y denunciado al piloto de una aeronave que realizó varios vuelos a muy baja altura sobre distintas playas de la provincia de Valencia, poniendo en riesgo a bañistas y personas que se encontraban en la costa.
Los hechos ocurrieron en zonas de Oliva, Bellreguard, Gandía y Cullera, donde numerosos testigos alertaron al 112 tras observar el vuelo extremadamente bajo de la aeronave.
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El piloto estaba realizando prácticas
La investigación fue desarrollada por el Equipo Pegaso de la Guardia Civil de Valencia, especializado en control aéreo y seguridad relacionada con aeronaves y drones.
Según ha informado el instituto armado, el piloto se encontraba en periodo de prácticas y estaba realizando uno de sus primeros vuelos sin monitor.
Pese a ello, las maniobras efectuadas sobre las playas fueron consideradas peligrosas y contrarias a la normativa de seguridad aérea.
Riesgo para bañistas y personas en la costa
Desde la Guardia Civil subrayan que el vuelo a baja altura generó una situación de riesgo tanto para las personas que se encontraban en el agua como para quienes paseaban o permanecían en la playa.
Las llamadas de alerta realizadas por ciudadanos al servicio de emergencias 112 permitieron activar la investigación y localizar posteriormente al responsable.
Denuncia remitida a Seguridad Aérea
Una vez identificado, los agentes levantaron la correspondiente acta-denuncia por varias infracciones relacionadas con navegación y seguridad aérea.
El expediente ha sido remitido a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), que será la encargada de determinar la sanción definitiva.
Multas de hasta 300.000 euros
Según la Guardia Civil, el piloto habría infringido:
- La Ley de Navegación Aérea
- La Ley de Seguridad Aérea
- El Real Decreto 1180/2018
- La normativa europea SORA
Las sanciones previstas para este tipo de conductas pueden oscilar entre los 4.000 euros en los casos más leves y los 300.000 euros en los supuestos de mayor gravedad.
Vigilancia reforzada en zonas costeras
La actuación se enmarca dentro de los controles que realizan las autoridades sobre vuelos recreativos y aeronaves ligeras en zonas turísticas y costeras, especialmente de cara al aumento de actividad aérea durante los meses de buen tiempo.
La Guardia Civil recuerda que sobrevolar playas y zonas concurridas a baja altura puede generar un grave riesgo para la seguridad pública y está sujeto a estrictas limitaciones legales.