La crisis sanitaria del crucero MV Hondius sigue creciendo y ya afecta directamente a España. El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha confirmado este viernes la existencia de un caso sospechoso de hantavirus en una mujer de Alicante.
Según la información facilitada por el Ministerio, la mujer habría coincidido en el mismo avión con la pasajera que posteriormente falleció en Johannesburgo tras contagiarse durante el viaje en el crucero.
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El Hospital Gómez Ulla prepara una cuarentena cerrada
Mientras tanto, el operativo sanitario en España continúa escalando.
Los 14 pasajeros españoles del crucero serán trasladados al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, donde permanecerán en cuarentena bajo un protocolo de aislamiento extremo.
El centro hospitalario activará:
- circuitos completamente cerrados
- ascensores exclusivos
- personal sanitario específico
- desinfección continua de accesos
- planta aislada únicamente para los pasajeros del crucero
Además, el hospital reforzará su plantilla con entre 60 y 90 trabajadores especializados.
Desde el sindicato CSIF explican que el protocolo recuerda al desplegado durante la crisis del COVID con los repatriados de Wuhan en 2020.
Canarias exige más información y coordinación
El Gobierno de Canarias mantiene su enfrentamiento con el Ejecutivo central por la gestión de la crisis.
El presidente canario Fernando Clavijo continúa reclamando:
- informes médicos por escrito
- transparencia sobre el nivel real de contagios
- coordinación institucional
- aclaraciones sobre la cepa detectada
Canarias también insiste en que no entiende por qué el crucero debe desplazarse hasta territorio español cuando parte de las evacuaciones podrían haberse realizado directamente desde Cabo Verde.
El barco fondeará en Tenerife
Según las últimas informaciones oficiales, el barco quedará fondeado dentro del puerto de Puerto de Granadilla.
Desde allí se organizará el desembarco controlado de pasajeros y los posteriores traslados sanitarios.
Las autoridades sanitarias insisten en mantener un mensaje de calma, aunque el aumento de casos sospechosos y la confirmación de la cepa Andes —capaz de transmitirse entre humanos— ha disparado la preocupación social y política en las últimas horas.