El Valencia CF sigue dependiendo de sí mismo para asegurar la permanencia, pero todavía no puede celebrar la salvación matemática. El empate frente al Rayo Vallecano ha dejado al equipo de Carlos Corberán muy cerca del objetivo, aunque existe una combinación extrema de resultados que todavía podría provocar el descenso a Segunda División.
La situación es complicada, improbable y muy difícil de que ocurra, pero las matemáticas siguen dejando abierta una pequeña puerta al desastre para el conjunto de Mestalla.
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Qué necesita el Valencia para salvarse
El escenario es sencillo: al Valencia le bastaría con sumar puntos en las dos jornadas restantes para evitar cualquier peligro.
Sin embargo, el problema aparece si pierde los dos partidos que quedan, frente a la Real Sociedad y el FC Barcelona, y además se produce una cadena casi perfecta de victorias de sus rivales directos.
La combinación que podría condenar al Valencia
Para que el Valencia descendiera, deberían producirse todos estos resultados de forma simultánea:
Jornada 37

- Victoria del Alavés ante el Oviedo
- Victoria del Espanyol frente a Osasuna
- Victoria del Elche contra el Getafe
- Victoria del Girona ante el Atlético de Madrid
- Victoria del Levante frente al Mallorca
Jornada 38
- Victoria del Levante contra el Betis
- Victoria del Mallorca frente al Oviedo
- Empate entre Girona y Elche
- Victoria o empate de Osasuna ante el Getafe
- Victoria o empate del Alavés frente al Rayo Vallecano
Y además:
- Derrota del Valencia contra la Real Sociedad
- Derrota del Valencia contra el Barcelona
Un escenario extremadamente improbable
Aunque las cuentas todavía no garantizan matemáticamente la permanencia, la realidad es que el Valencia tiene muy encarrilada la salvación.
La combinación obliga a que prácticamente todos los equipos implicados sumen resultados positivos durante dos jornadas consecutivas, algo muy difícil teniendo en cuenta los cruces directos entre varios de ellos.
Además, el Valencia mantiene todavía margen respecto a la zona roja y depende de sí mismo para cerrar la permanencia sin mirar otros campos.
Corberán ha cambiado la dinámica del equipo
La llegada de Carlos Corberán ha permitido al Valencia reaccionar en el tramo decisivo del campeonato. El equipo ha conseguido salir de una situación muy delicada y ahora afronta las últimas jornadas con mucha más tranquilidad que hace apenas unas semanas.
Mestalla, además, podría convertirse en un factor decisivo en esta recta final, con una afición totalmente volcada para evitar cualquier susto inesperado.
A falta de dos jornadas, el valencianismo sigue mirando la clasificación con cautela, pero la permanencia está mucho más cerca que el descenso.