La negociación entre la Conselleria de Educación y los sindicatos docentes ha saltado por los aires este domingo tras una jornada marcada por la tensión, el bloqueo de las conversaciones y las protestas a las puertas de la administración autonómica.
STEPV, CCOO y UGT han anunciado que permanecerán encerrados en la sede de la Conselleria de Educación a la espera de una respuesta del Gobierno valenciano, mientras denuncian además supuestas cargas policiales contra manifestantes concentrados en el exterior.
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Los sindicatos denuncian el bloqueo de la negociación
Las organizaciones sindicales aseguran que la reunión ha quedado completamente encallada en uno de los puntos más sensibles del conflicto:
- las retribuciones del profesorado.
Según han explicado en un comunicado conjunto:
“La Conselleria se niega a reabrir las retribuciones y dificulta el logro de un acuerdo”.
Los sindicatos consideran que la mejora salarial es imprescindible para poder cerrar un pacto que permita desconvocar la huelga indefinida que afecta a la enseñanza pública valenciana desde hace semanas.
La Conselleria da por cerrado el bloque salarial
El principal choque se produce porque la Conselleria sostiene que el apartado retributivo ya está pactado anteriormente con otros sindicatos y que, por tanto, no volverá a negociarse.
Sin embargo, STEPV, CCOO y UGT consideran que:
- el rechazo masivo del profesorado en la consulta realizada este fin de semana,
- y el amplio malestar existente en los centros educativos,
obligan a reabrir completamente ese apartado.
Más de 30.000 docentes participaron en la consulta
La tensión llega apenas unas horas después de conocerse los resultados de la consulta sindical realizada al profesorado valenciano.
Según los datos facilitados:
- participaron más de 30.000 docentes,
- y el bloque salarial fue precisamente uno de los aspectos peor valorados de la propuesta de la Conselleria.
Además:
- el 80% del profesorado respaldó mantener las movilizaciones,
- aunque la mayoría apuesta ahora por protestas puntuales en lugar de una huelga indefinida total.
Los sindicatos permanecen encerrados en la Conselleria
Tras la ruptura de la reunión, los representantes sindicales decidieron permanecer dentro del edificio de la Conselleria de Educación.
Las organizaciones aseguran que continúan:
- “a la espera de una respuesta”,
- y reclaman la implicación directa del área de Hacienda para desbloquear el conflicto.
Según denuncian, la administración autonómica abandonó la mesa sin ofrecer nuevas propuestas.
Denuncian cargas policiales en las protestas
Los sindicatos también han denunciado momentos de tensión en el exterior del edificio.
Según su versión:
- se produjeron cargas policiales,
- y empujones contra manifestantes concentrados frente a la Conselleria.
Las protestas se habían convocado para presionar durante la negociación y exigir mejoras:
- salariales,
- laborales,
- y una reducción de la carga burocrática en los centros educativos.
Un conflicto enquistado desde mayo
La huelga educativa valenciana comenzó el pasado 11 de mayo y ya supera las tres semanas de duración.
Entre las principales reivindicaciones del profesorado destacan:
- recuperación del poder adquisitivo,
- reducción de ratios,
- más recursos para atención educativa,
- refuerzo de plantillas,
- menos burocracia,
- y mejoras en las sustituciones docentes.
La PAU y el final de curso aumentan la presión
La situación preocupa especialmente por la cercanía de:
- las pruebas de acceso a la universidad (PAU),
- y el cierre del curso escolar.
Las universidades valencianas ya han pedido públicamente:
- diálogo,
- entendimiento,
- y una solución urgente para recuperar la normalidad educativa.
El conflicto entra en una fase crítica
La negociación queda ahora en un punto especialmente delicado.
Por un lado:
- la Conselleria mantiene cerrada la vía salarial.
Por otro:
- los sindicatos consideran imposible desconvocar las movilizaciones sin avances económicos reales.
El encierro sindical y las protestas frente a la Conselleria evidencian que el conflicto educativo valenciano entra ya en una de sus fases más tensas desde el inicio de la huelga.