Un siglo después de su nacimiento, Marilyn Monroe continúa siendo una de las figuras más reconocibles e influyentes de la historia del cine y de la cultura popular mundial. La actriz, nacida como Norma Jean Mortenson el 1 de junio de 1926 en Los Ángeles, sigue proyectando una imagen que ha trascendido generaciones, convertida en símbolo universal de la fama, la belleza y también de las contradicciones de Hollywood.
Con motivo del centenario de su nacimiento, varias instituciones culturales y cinematográficas han reactivado el interés por su figura mediante exposiciones, documentales y revisiones históricas sobre una vida marcada tanto por el éxito como por el sufrimiento personal.

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De Norma Jean a estrella mundial
La infancia de Marilyn Monroe estuvo lejos del glamour que más tarde representaría en la gran pantalla. Hija de una madre soltera, Gladys Baker, pasó buena parte de su niñez entre familias de acogida e instituciones y sufrió numerosos episodios traumáticos.
Con apenas 16 años contrajo matrimonio con Jim Dougherty, aunque aquella relación terminó pocos años después. Su vida cambió cuando comenzó a trabajar como modelo y empezó a llamar la atención de la industria cinematográfica.
Tras firmar con la productora 20th Century Fox, adoptó el nombre artístico de Marilyn Monroe, inspirado en la actriz Marilyn Miller y en el apellido materno.
El ascenso al estrellato
La actriz alcanzó la fama mundial durante los años 50 gracias a películas convertidas hoy en clásicos de Hollywood.
Su ascenso comenzó con Niagara (1953) y se consolidó definitivamente con títulos como:
- Los caballeros las prefieren rubias (1953)
- La tentación vive arriba (1955)
- Bus Stop (1956)
- Con faldas y a lo loco (1959)
Fue precisamente en La tentación vive arriba donde protagonizó una de las escenas más icónicas de la historia del cine: el famoso vestido blanco levantado por el aire del metro.
Mucho más que un símbolo sexual
Aunque Hollywood la convirtió en el gran símbolo sexual de la época, Marilyn Monroe intentó durante años ser reconocida también como actriz dramática.
Su matrimonio con el dramaturgo Arthur Miller marcó una etapa de mayor estabilidad emocional e intelectual. El propio escritor la definió como una mujer “inteligente, encantadora y con gran sentido del humor”, aunque profundamente vulnerable.
Sin embargo, detrás de la imagen pública existían graves problemas emocionales, ansiedad, depresión, insomnio y adicciones a medicamentos y alcohol.
Diversos estudios psiquiátricos publicados en los últimos años han señalado que la actriz presentaba síntomas compatibles con trastornos afectivos severos y conductas autodestructivas.
Una muerte rodeada de misterio
Marilyn Monroe falleció en agosto de 1962 a los 36 años en circunstancias que siguen alimentando teorías y debates décadas después.
La versión oficial concluyó una probable sobredosis de barbitúricos, aunque el misterio en torno a su muerte nunca desapareció completamente, especialmente por sus relaciones con figuras políticas como John F. Kennedy.
Pocos meses antes había protagonizado otra de las imágenes más recordadas del siglo XX al cantar el célebre “Happy Birthday, Mr. President” durante una celebración dedicada a Kennedy.
El icono que nunca desapareció
La muerte prematura de Marilyn Monroe terminó de convertirla en mito universal.
Su imagen fue transformada en símbolo artístico por Andy Warhol y desde entonces ha sido reproducida de forma infinita en:
- películas;
- videoclips;
- moda;
- publicidad;
- música;
- exposiciones;
- y cultura pop.
Más de sesenta años después de su fallecimiento, Marilyn sigue representando tanto el brillo de Hollywood como la fragilidad humana detrás de la fama.
Una exposición revive su legado
Con motivo del centenario, el Museo de la Academia de Cine de Los Ángeles acoge la exposición “Marilyn Monroe: Hollywood Icon”, una gran muestra dedicada a revisar la figura de la actriz desde una perspectiva más íntima y humana.
La exposición reúne:
- vestidos originales;
- fotografías inéditas;
- cartas personales;
- objetos privados;
- y material cinematográfico de sus películas más importantes.
El objetivo es mostrar la diferencia entre el personaje público de Marilyn y la verdadera Norma Jean, una mujer cuya vida estuvo marcada por la búsqueda constante de amor, reconocimiento y estabilidad emocional.
Cien años después de su nacimiento, Marilyn Monroe continúa siendo mucho más que una estrella de cine: sigue siendo uno de los grandes iconos culturales globales de todos los tiempos.