De la señora Bernabé, delegada del Gobierno de Pedro Sánchez, que engañó a los valencianos con su currículum durante años sin que todavía haya asumido ninguna responsabilidad política, ya pocas cosas pueden sorprendernos.
La realidad es que entre los colectivos que participan en la ocupación de la Plaza de la Virgen encontramos organizaciones como Arran, de ideología catalanista y vinculada a ataques contra la sede de entidades tan representativas de lo valenciano como Lo Rat Penat; el SEPC, sindicato de estudiantes de los mal llamados e inexistentes Països Catalans; o la CGT, organización de carácter anarquista.
Pero más allá de quiénes ocupan la plaza, aquí hay una cuestión fundamental: la señora Bernabé debe dejar de mirar hacia otro lado y ponerse a trabajar.
Debe hacer cumplir la ley.
Debe garantizar el orden público.
Debe impedir la ocupación ilegal del espacio público.
Y debe hacerlo especialmente cuando Valencia se encuentra a las puertas de una celebración tan importante como el Corpus Christi, precisamente en el año de su 700 aniversario.
La pregunta es muy sencilla: ¿permitiría la señora Bernabé una acampada permanente frente a la puerta de su despacho?.
Los valencianos merecen una Delegada del Gobierno que actúe, no que se inhiba.
Merecen una Delegada que haga cumplir la ley, no que mire hacia otro lado.
Merecen una Delegada que proteja el espacio público de todos, no que los abandone a la ocupación ilegal.
Cuando se consiente una ocupación ilegal durante días, en pleno corazón de Valencia y a las puertas del Corpus en su 700 aniversario, uno tiene derecho a preguntarse si lo que se busca es mejorar la educación o alimentar la confrontación, la división y el enfrentamiento que tantas veces lo ha hecho la izquierda a lo largo de la historia.
Porque cuando una ocupación se tolera si la protagonizan los tuyos, pero se combate si la protagonizan los demás, ya no hablamos de derechos ni de libertades. Hablamos de una doble vara de medir.
Y los valencianos están cansados de esa doble vara de medir. Merecen soluciones y no crispación; merecen diálogo y no imposiciones; merecen ley para todos y privilegios para nadie.
José Gosálbez
Portavoz del Grupo Municipal Vox