El incendio forestal de Soneja afronta este lunes una jornada decisiva. Cerca de 300 efectivos terrestres y 15 medios aéreos trabajan sin descanso para cerrar el perímetro del fuego antes de que la intensa ola de calor y el aumento del viento compliquen las labores de extinción. El incendio ya ha afectado a unas 150 hectáreas y ha penetrado de forma limitada en el Parque Natural de la Sierra de Espadán, mientras alrededor de 500 vecinos de Azuébar permanecen desalojados.
Tras una noche de intenso trabajo, los servicios de emergencias aprovechan las primeras horas del día para consolidar el perímetro del incendio antes de que las condiciones meteorológicas empeoren a partir del mediodía.
La humedad registrada durante la madrugada y la ausencia de fuertes rachas de viento han permitido avanzar en la contención del fuego, aunque las autoridades insisten en que las próximas horas serán determinantes para evitar una propagación mayor.
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El fuego ya ha entrado en la Sierra de Espadán
El incendio, declarado el domingo en el término municipal de Soneja, ha alcanzado ya el Parque Natural de la Sierra de Espadán, aunque la afección al espacio protegido sigue siendo limitada según el último balance oficial.
Las primeras estimaciones sitúan la superficie afectada en torno a 150 hectáreas, aunque los técnicos advierten de que la cifra podría variar cuando el incendio quede estabilizado y pueda realizarse una medición definitiva.
El principal objetivo continúa siendo impedir que las llamas avancen hacia el interior del parque natural, uno de los enclaves forestales de mayor valor ecológico de la Comunitat Valenciana.
Casi 300 efectivos luchan por cerrar el perímetro
Desde primera hora de la mañana se han reincorporado los medios aéreos a las tareas de extinción.
El operativo está formado por cerca de 300 efectivos terrestres, entre bomberos forestales de la Generalitat, efectivos del Consorcio Provincial de Castellón, brigadas del Ministerio para la Transición Ecológica, agentes medioambientales, técnicos forestales y miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
En el aire trabajan 15 aeronaves, entre aviones y helicópteros de la Generalitat y del Estado, además del hidroavión FOCA de gran capacidad, que se ha incorporado para reforzar las descargas de agua sobre los frentes más activos.
El calor y el viento amenazan con complicar la jornada
Los responsables del operativo intentan avanzar lo máximo posible durante la mañana.
Las previsiones meteorológicas indican que, a partir del mediodía, el aumento de las temperaturas y la aparición de rachas de viento de hasta 40 kilómetros por hora podrían favorecer una reactivación del incendio.
La llegada de la ola de calor sitúa además a gran parte de la Comunitat Valenciana bajo un riesgo extremo de incendios forestales, con temperaturas que podrían alcanzar los 44 grados en algunos puntos del interior de la provincia de Valencia.
Azuébar continúa desalojado
Mientras continúan los trabajos de extinción, unas 500 personas permanecen fuera de sus viviendas tras el desalojo preventivo decretado el domingo.
Muchos vecinos han pasado la noche en casas de familiares y amigos, mientras que otras personas continúan alojadas en el seminario de Segorbe, habilitado para acoger a quienes no disponían de una alternativa.
Las autoridades mantienen la evacuación hasta comprobar que el incendio deja de representar un riesgo para el municipio.
Investigan el origen del incendio
El fuego comenzó el domingo a las 13:48 horas en el término municipal de Soneja.
Por el momento se desconocen las causas que originaron el incendio y será la investigación abierta por los especialistas la que determine cómo se inició el fuego una vez la situación quede estabilizada.
La evolución del incendio durante este lunes será decisiva. Los equipos de extinción confían en consolidar el perímetro antes de que el calor extremo y el viento previstos para las próximas horas dificulten todavía más unas labores que ya se enfrentan a uno de los escenarios más complicados del verano.