El incendio forestal de Los Gallardos, en la provincia de Almería, ha quedado oficialmente controlado después de cinco días de lucha contra las llamas que han dejado un balance provisional de trece fallecidos y más de 7.000 hectáreas calcinadas. La Junta de Andalucía confía en que no aparezcan nuevas víctimas mortales y prevé dar el fuego por extinguido a lo largo de los próximos días si las condiciones meteorológicas continúan siendo favorables.
El presidente andaluz, Juanma Moreno, ha anunciado este lunes que el incendio “ya no supone una amenaza” gracias al incremento de la humedad previsto durante las próximas horas, que podría alcanzar el 90% y facilitar las labores de extinción.
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La humedad y el descenso de las temperaturas favorecen el control del fuego
Aunque el incendio ya está controlado, efectivos del Plan Infoca continuarán trabajando sobre el terreno para enfriar las zonas calientes y evitar posibles reproducciones.
Las labores se centran ahora en vigilar el perímetro afectado y refrescar los puntos más sensibles, especialmente en áreas de difícil acceso donde todavía podrían permanecer brasas activas.
Según la Junta de Andalucía, las previsiones meteorológicas invitan al optimismo y permiten pensar que el incendio podría quedar extinguido definitivamente entre finales de esta semana y principios de la próxima.
Nueve víctimas ya han sido identificadas
Los equipos forenses han logrado identificar hasta el momento a nueve de las trece personas fallecidas durante el incendio.
Entre las últimas identificaciones realizadas figuran un matrimonio de nacionalidad belga y una mujer británica. A ellos se suman otras seis víctimas identificadas durante la jornada, entre las que se encuentran varios ciudadanos extranjeros y un ciudadano español casado con una de las fallecidas, de nacionalidad estadounidense.
La única víctima que no ha requerido el proceso forense ha sido una mujer británica de 93 años que permanecía hospitalizada en estado crítico y que falleció posteriormente como consecuencia de las heridas sufridas durante el incendio.
La Junta no espera encontrar más fallecidos
Pese a que todavía permanecen activas varias denuncias por desaparición, la Junta de Andalucía considera improbable que el número de víctimas aumente.
La Guardia Civil, junto a efectivos del Grupo de Emergencias de Andalucía y unidades especializadas, ha rastreado viviendas, caminos y zonas forestales afectadas utilizando también perros de búsqueda sin localizar nuevos indicios de personas fallecidas.
Juanma Moreno ha asegurado que las inspecciones realizadas hasta el momento permiten pensar que el balance de víctimas mortales no crecerá.
Más de 1.600 evacuados han podido regresar a sus viviendas
Tras la estabilización del incendio durante la jornada del domingo, las cerca de 1.600 personas evacuadas han comenzado a regresar a sus casas y propiedades.
No obstante, el impacto emocional entre los afectados sigue siendo muy elevado. Los servicios de emergencia han atendido psicológicamente a más de 140 personas, principalmente por episodios de ansiedad, bloqueo emocional y la incertidumbre vivida durante las horas más críticas del incendio.
Vecinos denuncian falta de avisos y evacuaciones improvisadas
Con el peligro ya alejado, comienzan a surgir las primeras críticas por la gestión de la emergencia.
Vecinos de localidades como Bédar aseguran que muchas familias tuvieron conocimiento del avance de las llamas gracias al boca a boca y a publicaciones en redes sociales, y no mediante avisos oficiales.
Algunos residentes denuncian que tuvieron que abandonar sus viviendas precipitadamente al ver las llamas aproximarse sin recibir instrucciones claras por parte de las autoridades.
Otros afectados lamentan además haber perdido maquinaria agrícola, vehículos y explotaciones debido a la rapidez de las evacuaciones y a la imposibilidad de retirar sus pertenencias antes de abandonar la zona.
El debate sobre la prevención vuelve al centro del foco
El incendio ha reabierto el debate sobre la limpieza de montes, barrancos y zonas forestales en áreas protegidas, donde algunos propietarios consideran que las restricciones administrativas dificultan las labores preventivas.
Mientras tanto, el presidente del Gobierno ha propuesto impulsar un gran pacto nacional frente a la emergencia climática y los incendios forestales, mientras que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha defendido un acuerdo estatal específico sobre prevención y gestión del riesgo de incendios.
La tragedia de Los Gallardos se convierte así en uno de los incendios más mortíferos registrados en España en las últimas décadas y vuelve a poner sobre la mesa el desafío que representan las olas de calor extremas y el aumento de grandes fuegos forestales en el sur de Europa.
¿Está España preparada para afrontar incendios cada vez más rápidos, intensos y difíciles de controlar?