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La DGT recuerda que el alcohol estuvo presente en cerca del 30% de los siniestros mortales registrados en España durante 2024
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha una nueva campaña especial de vigilancia y control del consumo de alcohol y drogas al volante, uno de los principales factores de riesgo en las carreteras españolas y la segunda causa más frecuente en los accidentes mortales.
La iniciativa comenzó este lunes y se prolongará hasta el próximo domingo. Durante estos siete días, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil incrementarán los controles de alcoholemia y detección de drogas en carreteras de todo el país, una labor en la que también colaborarán policías autonómicas y locales.
El alcohol estuvo presente en el 28% de los accidentes mortales
La campaña responde a la preocupación de las autoridades por el impacto del consumo de alcohol y drogas en la seguridad vial. Según los datos de la DGT, el alcohol estuvo presente en el 28% de los siniestros mortales registrados durante 2024, accidentes que dejaron un total de 273 fallecidos.
Las cifras muestran además una evolución preocupante. El número de víctimas mortales en accidentes en los que al menos uno de los conductores dio positivo en alcohol aumentó un 9% respecto al año anterior y un 24% si se compara con los datos registrados en 2019.
Desde la DGT recuerdan que incluso pequeñas cantidades de alcohol afectan a la capacidad de reacción, reducen la atención y aumentan considerablemente el riesgo de sufrir un accidente.
Uno de cada tres conductores fallecidos dio positivo en alcohol
Los datos coinciden con las conclusiones recogidas en la Memoria 2024 del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, que refleja la elevada presencia de sustancias en los accidentes de tráfico mortales.
El informe señala que el 34% de los conductores fallecidos y sometidos a autopsias y análisis toxicológicos dieron positivo en alcohol, mientras que un 16,4% presentaban restos de drogas en el organismo.
Además, en el 23% de los casos en los que se detectó alcohol, la tasa superaba los 1,20 miligramos por litro de aire espirado, una cifra muy por encima del límite legal permitido y asociada a un riesgo extremadamente elevado de accidente.
Más controles para reducir la siniestralidad
El director del Observatorio Nacional de Seguridad Vial de la DGT, Álvaro Gómez, ha señalado que estos datos demuestran la necesidad de mantener e intensificar las acciones preventivas.
Según explica, los controles policiales continúan siendo una herramienta fundamental para reducir la siniestralidad asociada al consumo de alcohol y drogas y para concienciar a los conductores sobre las consecuencias de ponerse al volante después de consumir estas sustancias.
La DGT insiste en que la única tasa segura al volante es el 0,0 y recuerda que cualquier cantidad de alcohol puede alterar las capacidades necesarias para conducir con seguridad.
Las sanciones pueden ser administrativas y penales
Conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas no solo puede acarrear multas económicas y la retirada de puntos del carné de conducir, sino también consecuencias penales cuando se superan determinados límites o se pone en peligro la seguridad del resto de usuarios de la vía.
Los datos de la Fiscalía de Seguridad Vial reflejan la dimensión del problema. Durante 2025, un total de 47.103 conductores fueron condenados en España por delitos relacionados con la conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas.
Las autoridades recuerdan que detrás de cada una de estas cifras existe un importante riesgo para conductores, pasajeros y peatones, por lo que apelan a la responsabilidad y a buscar siempre alternativas seguras al vehículo privado cuando se ha consumido alcohol.
La pregunta sigue siendo la misma cada verano y cada campaña de tráfico: ¿merece la pena asumir un riesgo que puede cambiar una vida en apenas unos segundos?