La intensa ola de calor que ha golpeado a la Comunitat Valenciana durante las primeras semanas de julio ha dejado una cifra preocupante: 114 muertes atribuibles a las altas temperaturas entre el 1 y el 12 de julio, según las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III.
El dato supone uno de los mayores impactos sanitarios asociados al calor registrados en los últimos años y refleja la dureza de un episodio que ha dejado temperaturas superiores a los 45 grados en varios puntos del territorio valenciano.
Índice de contenidos
Más de un centenar de fallecimientos en la semana más calurosa
De las 114 defunciones estimadas, 104 se produjeron únicamente durante la pasada semana, coincidiendo con los días más intensos de la ola de calor.
La mayoría de las víctimas tenían más de 65 años, el grupo de población más vulnerable frente a las temperaturas extremas y especialmente sensible a problemas como la deshidratación, los golpes de calor o el agravamiento de enfermedades cardiovasculares y respiratorias.
Alicante concentra más de la mitad de las muertes
Por provincias, Alicante es la que registra el mayor número de fallecimientos asociados al calor con 60 casos.
Le siguen la provincia de Valencia, con 37 defunciones, y Castellón, donde se estiman 16 fallecimientos relacionados con las altas temperaturas.
El 10 de julio fue el día más letal.
La jornada con mayor mortalidad atribuible al calor fue el 10 de julio, con 22 fallecimientos estimados.
El resto de los días con mayor impacto fueron:
- 9 de julio: 20 fallecimientos.
- 11 de julio: 19 fallecimientos.
- 12 de julio: 17 fallecimientos.
- 8 de julio: 14 fallecimientos.
- 7 de julio: 8 fallecimientos.
Estas cifras coinciden con los días en los que se registraron los valores térmicos más elevados del episodio, con máximas que superaron ampliamente los 40 grados en numerosas comarcas valencianas y noches tropicales e incluso ecuatoriales en zonas del litoral.
Un aumento del 930% respecto al año pasado
La comparación con el verano anterior refleja la magnitud del episodio actual.
Entre el 1 y el 12 de julio de 2025 el sistema MoMo estimó únicamente 10 fallecimientos atribuibles al calor en la Comunitat Valenciana, mientras que en el mismo periodo de 2024 se contabilizaron 14.
Los 114 fallecimientos estimados este año representan un incremento del 930% respecto al verano pasado.
Qué mide realmente el sistema MoMo
Los expertos recuerdan que las cifras del sistema MoMo no corresponden a certificados médicos en los que figuran el calor como causa directa de la muerte.
El sistema analiza el exceso de mortalidad comparando las funciones observadas con las que estadísticamente serían esperables para cada período y territorio, permitiendo identificar patrones asociados a fenómenos como olas de calor, episodios de frío intenso o situaciones extraordinarias de sobremortalidad.
Por este motivo, los datos son provisionales y continúan actualizándose durante varias semanas a medida que se incorporan nuevos registros de función.
Un verano que vuelve a poner el foco en la adaptación climática
El aumento de la mortalidad asociada al calor vuelve a poner sobre la mesa el impacto sanitario del cambio climático y la necesidad de reforzar las medidas de protección para los colectivos más vulnerables.
Personas mayores, pacientes crónicos y personas que viven solas continúan siendo los grupos más expuestos durante episodios extremos que, según los expertos, serán cada vez más frecuentes, más largos y más intensos en la cuenca mediterránea.
La pregunta ya no parece ser si volverán las olas de calor extremas, sino cuántas veces al verano y si las ciudades y sistemas sanitarios están preparados para afrontarlas.