La selección española derrotó a Francia por 0-2 en Dallas y disputará la segunda final mundialista de su historia. Los goles de Mikel Oyarzabal, desde el punto de penalti, y Pedro Porro certificaron una actuación sobresaliente del equipo de Luis de la Fuente, que anuló por completo a Mbappé y al potente ataque francés.
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Una España madura, sólida y sin complejos








Muchos señalaban a Francia como la gran favorita del torneo. Llegaba a semifinales con un Mbappé en estado de gracia, el ataque más goleador del campeonato y la experiencia de quien parecía haber convertido las semifinales mundialistas en una costumbre.
Pero España tenía otros planes.
La Roja no solo eliminó a Francia, sino que logró algo todavía más complicado: desactivar completamente a una de las selecciones más temidas del planeta. Durante gran parte del encuentro el conjunto de Didier Deschamps apenas encontró espacios y vio cómo España se hacía dueña del balón y del ritmo del partido.

Oyarzabal abrió el camino
Francia comenzó con intensidad, intentando imponer un fútbol físico y agresivo desde los primeros minutos. Mbappé buscó constantemente la espalda de la defensa española y los franceses trataron de intimidar a los centrocampistas españoles mediante una presión muy alta.
Sin embargo, España mantuvo la calma.
En el minuto 21 llegó la jugada que cambió el partido. Lamine Yamal ganó la posición dentro del área y fue derribado por Lucas Digne. El árbitro señaló penalti y Mikel Oyarzabal asumió la responsabilidad desde los once metros para batir a Maignan y colocar el 0-1.
El delantero de la Real Sociedad igualaba además el récord goleador de un español en una misma Copa del Mundo, una marca que hasta ahora compartían Emilio Butragueño y David Villa.
Pedro Porro firmó el gol de la noche
Lejos de conformarse con la ventaja, España siguió dominando el partido.
Rodri se convirtió una vez más en el metrónomo del equipo, Fabián Ruiz ofreció otra exhibición en la medular y Cubarsí volvió a demostrar una personalidad impropia de su edad.
El premio definitivo llegó en el minuto 57.
Pedro Porro culminó una magnífica combinación con Dani Olmo para plantarse solo ante Maignan y definir con una enorme sangre fría el 0-2 que prácticamente sentenciaba la semifinal. El lateral terminó siendo elegido mejor jugador del partido.
Mbappé desapareció y Francia se quedó sin respuestas
La gran noticia para España no fueron únicamente los dos goles.
La selección consiguió algo que muy pocos equipos han logrado en los últimos años: hacer desaparecer a Kylian Mbappé durante casi todo el encuentro.
El delantero francés apenas generó peligro y terminó frustrado, viendo incluso una tarjeta amarilla en los últimos minutos del encuentro. La defensa española, liderada por Cubarsí, Laporte y un impecable Unai Simón, cerró cualquier intento de reacción francesa.
Dieciséis años después, España vuelve a soñar
La victoria coloca a España en la segunda final mundialista de su historia, dieciséis años después de conquistar el mundo en Sudáfrica 2010 gracias al inolvidable gol de Andrés Iniesta ante Países Bajos.
Ahora, la selección espera rival para la gran final del próximo 19 de julio en Nueva Jersey, que saldrá del enfrentamiento entre Inglaterra y Argentina.
Lo que hace apenas unas semanas parecía un sueño lejano está ahora a solo noventa minutos de convertirse en realidad.
La segunda estrella ya se divisa en el horizonte. ⭐⭐