La Audiencia Provincial de Castellón ha condenado a seis años de prisión a un hombre que prendió fuego a un edificio de Borriana con la intención de acabar con la vida de dos personas con las que había mantenido una discusión momentos antes.
La rápida intervención de las fuerzas de seguridad evitó una tragedia mayor y permitió rescatar a los dos ocupantes del inmueble, que quedaron atrapados por el humo y las llamas sin posibilidad de escapar por sus propios medios.
Índice de contenidos
El fuego comenzó tras una discusión en la puerta del edificio
Los hechos se produjeron alrededor de las 8:30 horas del 7 de abril de 2025 en una finca de Borriana.
Según recoge la sentencia, el ahora condenado discutió con dos hombres en el exterior del inmueble y abandonó posteriormente el lugar. Sin embargo, poco después regresó y, según considera acreditado el tribunal, decidió prender fuego a la vivienda desde el único acceso natural existente al edificio.
La resolución judicial sostiene que actuó con la intención de causar la muerte de ambos o, al menos, siendo plenamente consciente del riesgo que suponía su actuación.
El humo bloqueó la única salida del inmueble
El incendio se propagó rápidamente por la planta baja y por la escalera que comunicaba las viviendas con la calle.
Esta circunstancia dejó atrapados a los dos residentes, que no pudieron abandonar el edificio por sus propios medios y tuvieron que esperar la llegada de los servicios de emergencia.
La Guardia Civil logró acceder al interior tras romper una verja y rescatar a las víctimas antes de que la situación se agravara todavía más.
Un vecino y un guardia civil resultaron intoxicados
Uno de los hombres rescatados tuvo que ser trasladado de urgencia al Hospital de La Plana, en Vila-real, debido a la inhalación de humo.
También precisó atención médica uno de los agentes de la Guardia Civil que participó en el rescate y la evacuación del edificio.
El tribunal aprecia una alteración psíquica
La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Castellón ha condenado al acusado como autor de dos delitos de asesinato en grado de tentativa con alevosía.
No obstante, los magistrados han aplicado la eximente incompleta por alteración psíquica al considerar acreditado que el condenado padece esquizofrenia y que esta enfermedad, unida al consumo de alcohol y drogas, reducía parcialmente sus capacidades para comprender y controlar sus actos, aunque sin llegar a anularlas completamente.
Por este motivo, la pena impuesta se ha visto reducida hasta los seis años de prisión, tres por cada uno de los delitos de tentativa de asesinato.
Obligado a seguir tratamiento psiquiátrico
Además de la condena de cárcel, el tribunal ha impuesto una medida de seguridad consistente en la obligación de someterse a tratamiento médico especializado para su enfermedad mental durante un periodo máximo de seis años.
La sentencia también le prohíbe acercarse o comunicarse con las dos víctimas durante los próximos cinco años.
Una sentencia ya firme
La resolución judicial ha adquirido firmeza después del acuerdo de conformidad alcanzado entre la Fiscalía y la defensa durante el juicio celebrado el pasado 29 de mayo.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la compleja relación entre enfermedad mental, consumo de sustancias y responsabilidad penal, especialmente en delitos graves en los que la intervención rápida de los servicios de emergencia resulta decisiva para evitar consecuencias irreparables.