La Generalitat Valenciana pondrá en marcha un ambicioso proyecto para identificar, geolocalizar y proteger cerca de 4.000 olivos milenarios y singulares repartidos por la Comunitat Valenciana, una iniciativa que arrancará en el norte de la provincia de Castellón, donde se concentra la mayor riqueza de este patrimonio agrícola.
El anuncio lo realizó el conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, durante la presentación del estudio en el Museo del Aceite de La Jana, acompañado por representantes municipales y del sector oleícola.


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Un patrimonio vivo para impulsar el medio rural
Barrachina destacó que los olivos milenarios representan mucho más que un legado histórico.
Según explicó, estos árboles constituyen un patrimonio vivo que combina paisaje, tradición, actividad agrícola y oportunidades económicas para los municipios del interior de Castellón.
Además de su valor ambiental y cultural, continúan produciendo aceite de oliva virgen extra de alta calidad y elevado valor añadido, contribuyendo a mantener la rentabilidad de numerosas explotaciones agrícolas tradicionales.
Más de 2.800 olivos catalogados en Castellón
Los primeros trabajos se desarrollarán en las comarcas con mayor concentración de estos árboles monumentales, especialmente en el Baix Maestrat, la Plana Alta, l’Alt Maestrat y el Alto Palancia.
Los datos iniciales del estudio reflejan la existencia de:
- 2.826 olivos milenarios y singulares distribuidos en 35 municipios de Castellón.
- 182 ejemplares localizados en 30 municipios de Alicante.
- 23 árboles inventariados en 14 municipios de Valencia.
El objetivo es elaborar un inventario completo que permita mejorar su conservación y facilitar futuras actuaciones de protección.
La mayor concentración mundial está en el Territorio Sénia
El conseller recordó que la mayor concentración de olivos milenarios del mundo se encuentra en el Territorio Sénia, una zona que engloba municipios de la Comunitat Valenciana, Cataluña y Aragón.
En este territorio existen 6.358 olivos inventariados con troncos de más de 3,5 metros de perímetro, muchos de ellos plantados durante la época romana y con una antigüedad superior al milenio.
En Castellón destaca especialmente la variedad Farga, reconocida por su extraordinaria longevidad y por formar parte del paisaje agrícola tradicional de la provincia.
Un catálogo con geolocalización y análisis de cada árbol
El proyecto incluirá un completo trabajo de campo para identificar y documentar cada ejemplar.
Los técnicos realizarán la geolocalización, medición y descripción de los árboles, además de evaluar su estado de conservación, analizar el entorno en el que se encuentran y elaborar un registro fotográfico y documental.
Los trabajos serán desarrollados por personal de VAERSA, bajo la coordinación de la Dirección Territorial de Castellón, con la colaboración del Instituto Cartográfico Valenciano, que aportará herramientas digitales para la gestión de toda la información.
Conservación y valorización
La Generalitat pretende que este catálogo sirva tanto para mejorar la protección de los olivos milenarios como para facilitar el trabajo de ayuntamientos, agricultores y entidades implicadas en su conservación.
La iniciativa busca reforzar el valor ambiental, histórico y económico de unos árboles únicos que siguen siendo un símbolo de identidad para numerosas localidades del interior de Castellón y una fuente de riqueza vinculada a la producción de aceite de oliva virgen extra de alta calidad.