Aunque pueda parecer contradictorio, uno de los recursos que emplean los equipos de extinción para frenar un gran incendio forestal es el propio fuego. Esta técnica, conocida como fuego técnico, consiste en realizar quemas controladas para eliminar el combustible vegetal antes de que lleguen las llamas y reducir así la intensidad o el avance del incendio.
Se trata de una maniobra compleja que solo pueden ejecutar profesionales especializados, ya que requiere analizar múltiples factores para garantizar la seguridad.
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Quemas controladas para frenar el avance del fuego
El objetivo del fuego técnico es crear zonas ya quemadas donde el incendio no encuentre vegetación suficiente para seguir propagándose.
Una de las técnicas utilizadas es la denominada quema de ensanche, que consiste en ampliar una franja previamente quemada para dificultar que las llamas alcancen la vegetación que permanece intacta.
Cuanto mayor es esa franja sin combustible, más difícil resulta que el fuego salte hasta la masa forestal que todavía no ha ardido.
El contrafuego, otra herramienta de los bomberos
Otra de las estrategias empleadas por los equipos de extinción es el contrafuego.
En este caso se prende un fuego controlado frente al incendio principal para que ambos frentes se encuentren. Al consumirse el combustible existente entre ambos, el avance del gran incendio se ralentiza o incluso puede detenerse.
Estas maniobras forman parte de las tácticas habituales en grandes incendios forestales cuando las condiciones del terreno y la evolución del fuego lo permiten.
Solo pueden realizarlo profesionales especializados
Los responsables de la extinción recuerdan que el fuego técnico exige una planificación muy precisa.
Antes de iniciar una quema controlada se estudian aspectos como la orografía, la dirección e intensidad del viento, la temperatura, la humedad, las rutas de escape y la seguridad de los equipos que trabajan sobre el terreno.
Por este motivo, insisten en que ningún particular debe intentar realizar este tipo de actuaciones, ya que un error puede agravar el incendio y poner en riesgo vidas humanas.
Un recurso utilizado en incendios de gran complejidad
El incendio forestal declarado en la Vall d’Uixó reúne muchas de las condiciones que dificultan las labores de extinción: una orografía complicada, zonas de difícil acceso, fuertes rachas de viento, altas temperaturas, escasas precipitaciones y abundante combustible vegetal.
Ante este tipo de escenarios, el fuego técnico se convierte en una de las herramientas disponibles para intentar contener el avance de las llamas y proteger las zonas forestales que todavía no han sido alcanzadas por el incendio.