La inflación volvió a repuntar en julio y alcanzó el 3,5 % interanual, según el indicador adelantado publicado este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Se trata del primer aumento significativo tras tres meses de estabilidad y sitúa el índice medio de precios medio punto por encima del registrado en junio.
El incremento se explica principalmente por el encarecimiento de la electricidad y de los carburantes, en un contexto marcado por las tensiones internacionales y el impacto del conflicto en Oriente Medio sobre los mercados energéticos.
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La energía impulsa el aumento de los precios
El INE atribuye este repunte del Índice de Precios de Consumo (IPC) al aumento de los costes energéticos, especialmente de la electricidad y la gasolina, que han vuelto a presionar al alza el coste de la vida.
La evolución de los precios de la energía rompe así la tendencia de moderación que se había mantenido durante los tres meses anteriores.
La inflación subyacente también aumenta
La inflación subyacente, que excluye de su cálculo los alimentos no elaborados y los productos energéticos por su mayor volatilidad, también registró un ligero incremento.
En concreto, este indicador se situó en el 3 %, una décima más que en junio, lo que refleja que las presiones inflacionistas continúan presentes en buena parte de la economía más allá del comportamiento de la energía.
Pendientes de los datos definitivos
Las cifras difundidas este jueves corresponden al indicador adelantado del IPC, por lo que el INE publicará en los próximos días los datos definitivos, donde se detallará la evolución de cada grupo de productos y servicios.
El repunte de la inflación llega en un momento en el que la evolución de los precios de la energía sigue condicionada por la incertidumbre internacional y por las tensiones en los mercados de petróleo y electricidad.