Servicios Sociales asegura que realiza un seguimiento habitual de las personas que viven en el asentamiento y descarta que exista actualmente una actuación prevista para desalojarlo. El consistorio destaca que ha elevado de 300.000 a 650.000 euros el convenio con la Asociación Alanna para atender este tipo de situaciones.
El Ayuntamiento de Valencia ha respondido a las críticas de Compromís por la situación del asentamiento y ha defendido que los servicios municipales trabajan desde hace tiempo con las personas que se encuentran allí, mediante seguimiento social y la oferta de diferentes recursos para tratar de paliar su situación.
Desde el consistorio aseguran que la intervención se está realizando a través de Servicios Sociales, cuyos profesionales analizan las circunstancias de las personas y familias afectadas para abordar cada caso mediante distintas actuaciones.
El gobierno municipal ha cargado, además, contra Compromís y le ha reprochado que cuestione ahora la gestión de un asentamiento que, según sostiene el Ayuntamiento, se originó durante los años en los que la formación valencianista formaba parte del gobierno municipal.
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El convenio con Alanna pasa de 300.000 a 650.000 euros
Uno de los argumentos utilizados por el Ayuntamiento para defender su actuación es el incremento de los recursos destinados específicamente a la atención de los asentamientos.
Según los datos facilitados por el consistorio, la Concejalía de Servicios Sociales ha más que duplicado este año el importe del convenio con la Asociación Alanna, entidad que desarrolla actuaciones de atención a personas residentes en asentamientos.
La aportación municipal ha pasado de 300.000 a 650.000 euros anuales, lo que supone un incremento de 350.000 euros.
Desde el gobierno municipal defienden que este refuerzo permite ampliar el trabajo de los profesionales y organizaciones que intervienen directamente sobre el terreno.
El Ayuntamiento acusa a Compromís de «hipocresía»
La respuesta municipal tiene también un marcado componente político. El gobierno local califica de “sorprendente” la posición adoptada por Compromís y acusa a la formación de “hipocresía” por denunciar ahora las condiciones del asentamiento.
“Deberían explicar qué medidas tomaron en su momento y por qué miraron hacia otro lado en la atención a estas personas”, sostiene el Ayuntamiento en su respuesta.
El consistorio reclama asimismo que se permita trabajar a los profesionales de Servicios Sociales y de las organizaciones especializadas, que son quienes, según señala, están abordando individualmente las distintas situaciones.
El Ayuntamiento asegura que no hay previsto ningún desalojo
Otro de los puntos que el gobierno municipal ha querido aclarar es el futuro inmediato del asentamiento. Según mantiene el Ayuntamiento, no existe actualmente ninguna actuación prevista que vaya a desembocar en su desalojo.
La alcaldesa en funciones, María José Ferrer San Segundo, ya se pronunció este lunes sobre esta cuestión.
“Sabemos que hay situaciones que no son fáciles. Se está trabajando desde hace tiempo en las necesidades de esas personas”, afirmó.
Ferrer San Segundo señaló que el Ayuntamiento continuará trabajando directamente con las familias para estudiar posibles soluciones, pero añadió que también atenderá las demandas que puedan trasladar los residentes de la zona.
“Se estará con las familias para ver cómo se puede resolver, pero también se trabajará en atender a las cuestiones que nos puedan presentar los vecinos”, explicó.
De esta forma, el gobierno municipal sostiene que la actuación seguirá desarrollándose desde una perspectiva social e individualizada, sin un desalojo programado y manteniendo tanto la atención a las personas que viven en el asentamiento como el diálogo con los vecinos del entorno.