Exteriores sostiene que las imágenes de dos mujeres que habían llegado a nado se difundieron de forma explosiva en Marruecos y terminaron alimentando el bulo de que la frontera española estaba abierta
La investigación política sobre qué ocurrió en los días inmediatamente anteriores a la crisis migratoria de Ceuta incorpora un nuevo elemento: la extraordinaria difusión de un vídeo protagonizado por dos jóvenes marroquíes que habían conseguido llegar a nado a la ciudad autónoma.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, situó la viralización de esas imágenes entre los acontecimientos que contribuyeron a acelerar las llegadas, en un momento en el que las redes sociales comenzaron a llenarse de mensajes que animaban a desplazarse hacia la frontera.
La secuencia temporal resulta especialmente relevante porque la difusión masiva se habría producido inmediatamente antes del gran incremento de entradas.
28 de julio: comienza a circular el vídeo
Según la reconstrucción expuesta, el 28 de julio comenzó a difundirse un vídeo de apenas unos segundos en el que aparecían dos mujeres jóvenes que habían logrado alcanzar Ceuta a nado.
El contenido empezó rápidamente a circular por las redes sociales.
En apenas dos días habría superado los 1,4 millones de visualizaciones, pero su alcance se multiplicó posteriormente cuando medios de comunicación, cuentas e influencers marroquíes comenzaron a reproducirlo y redistribuirlo.
Las estimaciones citadas elevan el impacto acumulado potencial hasta más de 30 millones de visualizaciones, especialmente entre usuarios de Marruecos.
Del vídeo a un mensaje completamente diferente
El problema no habría sido únicamente la difusión de las imágenes.
A medida que el vídeo circulaba, comenzó a acompañarse de interpretaciones y mensajes que transformaban lo sucedido.
El hecho real —dos jóvenes habían conseguido llegar a Ceuta a nado— terminó convirtiéndose en determinados canales y redes sociales en una afirmación mucho más peligrosa: que la frontera estaba abierta y que se podía entrar en España.
Ese mensaje era falso.
Pero su propagación podía generar un poderoso efecto llamada entre miles de personas que recibían simultáneamente contenidos similares.
30 de julio: máximo de mensajes llamando a cruzar
La cronología sitúa el 30 de julio como uno de los momentos clave.
Ese día se habría producido un pico de publicaciones y contenidos virales relacionados con la posibilidad de cruzar hacia Ceuta, incluidos mensajes que animaban directamente a intentarlo.
La combinación entre imágenes reales de personas que habían conseguido llegar y la difusión posterior del bulo sobre una supuesta apertura de la frontera habría contribuido, según la explicación ofrecida por Exteriores, a acelerar el movimiento de personas hacia la ciudad autónoma.
Una pieza más para explicar el origen de la crisis
La aparición de este elemento resulta especialmente significativa en pleno debate sobre qué desencadenó exactamente la crisis de Ceuta y hasta qué punto podía haber sido anticipada.
Hasta ahora, buena parte de la discusión política se ha centrado en la información de la que disponían los servicios de inteligencia, la actuación de Marruecos, los avisos previos y la capacidad de reacción del Gobierno español.
La explicación sobre la viralización del vídeo introduce otro factor: el papel de las redes sociales y de la desinformación en la movilización de miles de personas en cuestión de horas.
Eso no significa, con los datos aportados, que un único vídeo explique por sí mismo la entrada masiva ni permite establecer que fuese la causa originaria de toda la crisis. Lo que sostiene la versión expuesta por Exteriores es que su difusión y, especialmente, la posterior propagación del falso mensaje de que «la frontera está abierta», pudieron actuar como aceleradores.
La cuestión que queda abierta es qué ocurrió antes de que ese contenido se hiciera viral, quién impulsó los mensajes posteriores llamando a cruzar y si las autoridades españolas detectaron a tiempo el enorme movimiento que se estaba produciendo en las redes sociales.