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Los conductores limitan estas unidades de 300 a 200 km/h por los problemas detectados en los bogies, pero Renfe mantiene que pueden circular con seguridad
Los viajeros de la conexión ferroviaria Madrid-Valencia afrontan cambios en los trenes utilizados en la línea después de que Renfe haya decidido retirar de la operativa algunos Talgo S106 de rodadura fija. La decisión llega después de que los maquinistas comenzaran a limitar su velocidad máxima a 200 km/h ante los problemas detectados en los bogies de determinadas unidades.
La reducción supone circular 100 kilómetros por hora por debajo de los 300 km/h previstos para estos trenes, una circunstancia que Renfe considera que perjudica la puntualidad y puede provocar alteraciones en el servicio.
¿Qué ocurre con los Talgo S106?
El problema no afecta, según Renfe, a todos los trenes S106.
Las incidencias se han localizado en unidades de rodadura fija. Los S106 de rodadura desplazable que prestan servicio en otras conexiones, como las de Galicia, funcionan con normalidad y la compañía asegura que no se ha identificado en ellos la misma problemática.
Los antecedentes se remontan al pasado año, cuando Renfe detectó las primeras fisuras en ocho bastidores de bogies de determinados S106 de rodadura fija de la línea Madrid-Barcelona.
Desde entonces se han cambiado 19 bogies al presentar indicaciones que podrían desembocar en fisuras posteriormente.
Los maquinistas optan por bajar la velocidad
Ante las evidencias de que el problema podría guardar relación con el propio modelo y después de que Renfe agotara las piezas de recambio disponibles para continuar sustituyendo los bogies afectados, los maquinistas han decidido establecer una limitación de velocidad.
En estos trenes han pasado de circular a un máximo de 300 km/h a hacerlo a 200 km/h.
Renfe discrepa de esa medida. La operadora afirma que la decisión de los conductores se ha adoptado en contra del criterio de sus técnicos y de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, que había avalado las actuaciones realizadas por la compañía.
Renfe: “Continúan siendo trenes seguros”
La operadora insiste en que la retirada de algunos S106 no significa que considere inseguras estas unidades.
Renfe afirma expresamente que los trenes de rodadura fija “continúan siendo trenes seguros para la circulación” y asegura que el cambio responde exclusivamente a criterios relacionados con la operativa y la calidad del servicio.
El objetivo es impedir que la limitación aplicada por los maquinistas termine provocando mayores tiempos de viaje y alteraciones para los pasajeros.
Dos criterios diferentes ante los problemas de los bogies
La situación deja sobre la mesa dos posiciones diferentes.
Los maquinistas han optado por reducir la velocidad ante los problemas observados en los bogies y la falta de más piezas de recambio, mientras Renfe considera que las medidas técnicas aplicadas son suficientes y recuerda que cuentan, según la compañía, con el aval de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria.
Para los usuarios del corredor Madrid-Valencia, la consecuencia inmediata es que algunas de las unidades S106 de rodadura fija están siendo retiradas de la programación con el objetivo declarado por Renfe de reducir el impacto de esta situación sobre la puntualidad.



