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Los vecinos contemplan la desaparición del histórico puente sobre el Poio, que será sustituido por una nueva infraestructura de tres millones de euros
Resistió la riada, pero no podrá continuar en pie. Paiporta ha comenzado a derribar su centenario Pont Vell, una infraestructura que forma parte de la memoria colectiva del municipio y que quedó gravemente dañada durante la dana. Las máquinas han iniciado unos trabajos que despiertan tristeza entre numerosos vecinos, pero que el Ayuntamiento considera imprescindibles por razones de seguridad.
El viejo puente atraviesa el barranco del Poio y, junto al eucalipto monumental situado en sus inmediaciones, constituye una de las imágenes más reconocibles de Paiporta.
Sobrevivió a la riada, pero quedó gravemente dañado
El hecho de que el puente continuara en pie después de la dana no significa que saliera indemne.
Los informes municipales señalan la existencia de desprendimientos y desperfectos en diferentes partes de la infraestructura, desde la calzada hasta las aceras y las barandillas.
Los daños más determinantes afectan a sus apoyos y armaduras, que el Ayuntamiento considera irrecuperables.
Por esta razón se ha optado por el derribo frente a una posible rehabilitación.
Vecinos acuden a despedirse del puente
Los trabajos han convertido el entorno en un lugar cargado de simbolismo.
Parte del vecindario ha querido contemplar la desaparición de una construcción vinculada durante décadas a la vida cotidiana de Paiporta y que adquirió todavía mayor protagonismo después de la catástrofe.
Algunos vecinos cuestionan que el derribo fuera la única solución posible, aunque la necesidad de garantizar la seguridad marca la actuación.
El nuevo puente costará tres millones de euros
La desaparición del Pont Vell no dejará definitivamente vacío este punto del barranco.
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible construirá una nueva infraestructura con un presupuesto de tres millones de euros.
La previsión es que los trabajos tengan un plazo de ejecución de un año y medio.
Antes habrá un periodo de aproximadamente dos semanas en el que el municipio permanecerá sin este paso mientras concluye el derribo y se prepara la siguiente fase de las obras.
Menos pilares sobre el barranco del Poio
El futuro puente será diferente al que ahora desaparece.
El alcalde Vicent Císcar ha adelantado una de sus principales características: “Mejorará su capacidad hidráulica, habrá menos pilares”.
El objetivo es que el nuevo paso sobre el barranco presente una configuración distinta en el cauce.
Será el comienzo de otra etapa para un punto emblemático de Paiporta. El Pont Vell que sobrevivió a la dana desaparece después de más de un siglo, pero su ubicación seguirá siendo uno de los principales pasos entre ambas partes del municipio.

