La Guardia Civil investiga si el fuego fue intencionado o consecuencia de una negligencia mientras 450 efectivos continúan luchando contra las llamas
El incendio forestal de Tuéjar tiene origen humano. Las primeras investigaciones descartan los rayos u otras causas naturales y sitúan el comienzo del fuego en una parcela agrícola.
Ahora falta determinar qué ocurrió exactamente. Los agentes del Seprona y los investigadores de la Generalitat mantienen abiertas dos posibilidades: que alguien provocara deliberadamente el incendio o que las llamas fueran consecuencia de una imprudencia.
La delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, ha confirmado que la investigación se concentra en la parcela donde se detectó el punto de inicio.
El fuego sigue activo
Las llamas han afectado provisionalmente a unas 835 hectáreas dentro de un perímetro de 20 kilómetros. La nueva medición rebaja en aproximadamente 45 hectáreas la estimación anterior, aunque amplía la longitud del perímetro.
El operativo está formado por 450 profesionales y 20 medios aéreos. La CV-390 continúa cerrada entre los kilómetros 2 y 16 para evitar la entrada de vehículos ajenos a las tareas de extinción.
Siete vecinos de la aldea de Fuente de Cabera siguen fuera de sus viviendas.
La situación es favorable en la zona próxima al pantano de Benagéber, donde ya no se observan llamas. Sin embargo, todavía existen puntos calientes que podrían reactivarse.
El viento asociado a las tormentas constituye ahora uno de los mayores riesgos. Los cambios bruscos de dirección pueden avivar pequeños rebrotes y obligar a redistribuir los equipos.
Emergencias también vigila la llegada de lluvias intensas, especialmente hacia Valencia, el área metropolitana y los municipios afectados por la DANA.







