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Los futuros parques inundables crearán un enorme corredor verde entre localidades como Paiporta, Catarroja, Paterna, Manises, Aldaia, Picanya o Alfafar
Ir en bicicleta de un municipio a otro del área metropolitana de Valencia utilizando una gran red verde y sin necesidad de coger el coche. Es una de las funciones previstas para los futuros parques inundables de la Generalitat, que incorporarán nada menos que 72 kilómetros de ciclovías.
La red pretende conectar alrededor de una quincena de municipios y pedanías y, al mismo tiempo, formar parte de una infraestructura diseñada para reducir los efectos de futuras inundaciones.
¿Por dónde pasarán las ciclovías?
Entre los municipios mencionados por la Generalitat aparecen:
Picanya, Paiporta, Alfafar, Sedaví, Catarroja, Massanassa, Quart de Poblet, Manises, Paterna, Xirivella, Alaquàs y Aldaia.
También estarán conectadas pedanías de Valencia como La Torre, Forn d’Alcedo, Castellar y Pinedo, entre otros núcleos.
La idea es que la bicicleta pueda utilizarse especialmente para trayectos cotidianos de corta y media distancia entre localidades próximas.


¿Serán simplemente carriles bici?
No.
Los 72 kilómetros de ciclovías estarán dentro de un proyecto mucho mayor.
Los parques inundables ocuparán unas 1.500 hectáreas y formarán un corredor verde de aproximadamente 40 kilómetros.
Durante el día a día podrán funcionar como espacios verdes y vías de conexión entre municipios.
Ante episodios meteorológicos extremos, estarán concebidos también para absorber y gestionar parte del agua y reducir el impacto de las inundaciones.
También tendrán 21 estaciones meteorológicas
La infraestructura incorporará 21 estaciones meteorológicas.
La Generalitat está trabajando con los ayuntamientos implicados para definir los usos de las diferentes zonas y adaptar los espacios a las necesidades de cada localidad.
El siguiente paso será convocar un concurso internacional de paisajismo que determinará cómo será el diseño de los parques.
Además, está prevista la ejecución de los dos primeros tramos para poner en marcha el proyecto.
De la DANA a un nuevo corredor metropolitano
El proyecto nace dentro de la estrategia de recuperación y adaptación del territorio después de la DANA de 2024.
La magnitud de aquella catástrofe queda reflejada en otro dato facilitado durante el congreso sobre resiliencia climática celebrado en Valencia: la Generalitat asegura que tuvo que gestionar un millón de toneladas de residuos y escombros, con un contrato de 280 millones de euros.
Ahora la propuesta pretende transformar parte del área metropolitana mediante espacios que tengan dos vidas: cuando no haya episodios extremos servirán para pasear, hacer deporte y desplazarse entre municipios; cuando lleguen grandes avenidas de agua, deberán contribuir a reducir el riesgo de inundación.






