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La Comunitat Valenciana lleva a Bruselas su modelo de Campus Internacional de Semiconductores y reclama que las nuevas fábricas vayan acompañadas de formación especializada
Europa puede invertir miles de millones en nuevas fábricas de chips, pero necesitará también profesionales capaces de diseñarlos, fabricarlos y desarrollar nuevas aplicaciones. Con esta premisa, la Generalitat ha presentado a la Comisión Europea una propuesta para que las grandes inversiones estratégicas en semiconductores tengan que incorporar su propio Plan de Talento y Cualificaciones.
La iniciativa forma parte de las aportaciones valencianas a la consulta pública sobre el futuro Chips Act 2.0, con el que la Unión Europea pretende reforzar su autonomía y capacidad industrial en un sector estratégico para la economía.
No solo fábricas: también ingenieros y técnicos
La Generalitat identifica la disponibilidad de profesionales especializados como uno de los principales desafíos para el crecimiento de la industria europea de semiconductores.
Su propuesta plantea que cada gran proyecto incluya compromisos concretos para formar y atraer ingenieros, técnicos e investigadores.
Además, reclama instrumentos europeos específicos para financiar programas educativos de gran escala.
Entre las iniciativas planteadas aparecen campus especializados, redes entre universidades europeas, doctorados industriales, Formación Profesional avanzada y programas de recualificación de trabajadores.
Valencia ya prepara su propio campus de semiconductores
La propuesta presentada en Bruselas toma como referencia una iniciativa que ya se desarrolla en la Comunitat Valenciana: el Campus Internacional de Semiconductores.
En el proyecto participan la Generalitat, Valencia Silicon Cluster, la Universitat Politècnica de València y la Universitat de València.
El objetivo es conectar la formación universitaria y especializada con las necesidades concretas de una industria que demanda perfiles altamente cualificados.
Que las investigaciones terminen convirtiéndose en empresas
La Generalitat plantea un segundo problema: Europa cuenta con una importante capacidad científica, pero no siempre consigue transformar sus investigaciones en productos comercializables y nuevas empresas.
Por ello propone facilitar a startups y pymes el acceso a plataformas de diseño de chips, centros tecnológicos e infraestructuras europeas de investigación.
También plantea crear una red europea de transferencia tecnológica que acompañe los proyectos desde el laboratorio hasta su llegada al mercado.
Valencia quiere más poder para las regiones
La propuesta reclama además mayor protagonismo para las regiones europeas.
La Generalitat pretende que las denominadas European Semiconductor Regions of Excellence funcionen como verdaderos polos industriales en los que colaboren universidades, empresas, centros tecnológicos y administraciones.
También propone intensificar la cooperación entre regiones especializadas en diferentes áreas, desde el diseño de chips y la fotónica hasta la electrónica de potencia, automoción e inteligencia artificial.
Automoción, energía o salud para impulsar los chips europeos
Otro de los planteamientos consiste en aprovechar la demanda de sectores que necesitan cada vez más semiconductores.
Automoción, energía, telecomunicaciones, salud y fabricación avanzada pueden convertirse, según la propuesta, en motores para desarrollar una mayor producción europea.
La estrategia presentada por la Generalitat pretende situar a la Comunitat Valenciana dentro de ese crecimiento y utilizar el sector para atraer inversiones, desarrollar empresas tecnológicas y generar empleo altamente cualificado.
El planteamiento valenciano puede resumirse en una idea: Europa no conseguirá una industria propia de chips únicamente construyendo fábricas; necesitará formar al mismo tiempo a las personas que tendrán que trabajar en ellas.


