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Algunos objetos se remontan a la Edad del Bronce y el conjunto incluye una misteriosa cabeza masculina barbada datada entre los siglos II y IV
Una familia de Benidorm ha conservado durante años una colección que recorre siglos de historia. Ahora sus 200 piezas arqueológicas pasarán a ser patrimonio municipal y podrán ser estudiadas, documentadas y eventualmente expuestas al público.
La donación procede de Eva García Carpio, que ya había entregado anteriormente al Ayuntamiento un importante archivo de fotografías antiguas de la ciudad.
¿Cuál es la pieza más antigua?
Entre los objetos aparecen dos hachas planas completas de bronce, atribuidas a la Edad del Bronce.
También hay hachas de piedra pulimentada y diferentes objetos metálicos y cerámicos.
Pero algunas de las piezas más singulares pertenecen a la cultura ibérica.
Diez pequeñas figuras humanas de bronce
La colección contiene diez figuras votivas antropomorfas, pequeñas representaciones humanas esquemáticas realizadas en bronce y relacionadas con el mundo ibérico.
Hay además una figura femenina votiva datada entre los siglos IV y II antes de Cristo.
Estos objetos se unen a anillos, fragmentos figurativos y numerosas piezas de materiales y épocas diferentes.
Una cabeza barbada de hace casi 2.000 años
Entre los objetos atribuidos a época romana destaca una cabeza masculina con barba realizada en piedra o mármol.
La documentación de la colección la sitúa entre los siglos II y IV d. C.
También se conservan varias lucernas romanas, pequeñas lámparas que utilizaban aceite como combustible y que ofrecen información sobre la vida cotidiana en la Antigüedad.
¿Podrán verse las piezas?
Esa posibilidad existe, pero todavía queda trabajo por hacer.
El conjunto debe ser inventariado y catalogado íntegramente y el pleno municipal deberá aceptar formalmente la donación.
Después las piezas pasarán a la colección museográfica de Benidorm para su conservación, investigación y, cuando corresponda, exposición y divulgación.
De la arqueología a las primeras fotografías del Benidorm turístico
Eva García Carpio ya realizó otra importante donación en 2024.
Entonces entregó 75 diapositivas, 55 postales y 36 fotografías tomadas entre los años 50 y 70.
Parte de aquellas imágenes eran obra de Fredo Marvelli, un mago instalado en Benidorm en 1953 que terminó dedicándose a fotografiar la ciudad y comercializar sus paisajes en forma de postales.
Con la nueva entrega, el archivo municipal da un enorme salto hacia atrás en el tiempo: de las imágenes del nacimiento del Benidorm turístico a piezas que pueden tener varios miles de años de antigüedad.



