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Los afectados viven en Carolinas Altas y Carolinas Bajas y piden tiempo para encontrar una alternativa; entre ellos está Amelia, de 75 años, con una pensión de poco más de 600 euros y fibrosis pulmonar
Once familias de los barrios de Carolinas Altas y Carolinas Bajas, en Alicante, viven pendientes de posibles órdenes de desahucio después de que una empresa adquiriera los dos bloques de viviendas en los que residen. Los vecinos aseguran que permanecen en sus casas mientras buscan alternativas y reclaman disponer de más tiempo para encontrar una solución habitacional.
Entre las afectadas se encuentra Amelia, de 75 años, cuya situación resulta especialmente complicada por sus ingresos y por sus necesidades de movilidad.
Una pensión de poco más de 600 euros
Amelia percibe una pensión no contributiva ligeramente superior a los 600 euros mensuales, una cantidad que limita considerablemente sus posibilidades en el actual mercado del alquiler.
A la cuestión económica se añade su estado de salud. Padece fibrosis pulmonar, que reduce su movilidad, por lo que no cualquier vivienda resulta adecuada para ella.
“Yo puedo subir como máximo a un segundo piso, pero un tercero sin ascensor es fatal para mí”, explica.
Su petición inmediata no es permanecer indefinidamente en la vivienda, sino conseguir más tiempo para encontrar otra que pueda pagar y se adapte a sus necesidades.
Está inscrita para solicitar una vivienda pública
Amelia ya se ha inscrito para acceder a una vivienda pública y se encuentra pendiente de una cita con la trabajadora social.
Mientras llega una posible solución, continúa en su domicilio sin saber cuándo tendrá que abandonarlo.
La incertidumbre afecta también a su entorno familiar.
Su hija vive en el otro bloque y también ha recibido una demanda
Marisa, hija de Amelia, reside junto a su marido y sus dos hijos en el otro edificio adquirido por la empresa.
También ha recibido una demanda de desahucio.
Marisa asegura que su familia está al corriente de los pagos y no mantiene ninguna deuda, y manifiesta su disposición a continuar abonando un alquiler.
Once familias buscan una alternativa
Los afectados permanecen actualmente en los dos edificios mientras intentan encontrar otras viviendas.
El principal problema que describen es la incertidumbre sobre los plazos y las dificultades para acceder a alquileres que puedan asumir económicamente.
El caso ha sido relacionado con situaciones similares que están afectando a inquilinos de edad avanzada o con recursos limitados después de cambios en la propiedad de los inmuebles.
En Alicante, por el momento, las once familias continúan en sus viviendas y reclaman fundamentalmente tiempo para encontrar una alternativa antes de tener que abandonarlas.
