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La tasa ha pasado del 9,26% registrado antes del programa ‘Infección Quirúrgica Zero’ al 1,73% actual
El Hospital General Universitario de Elche ha reducido en más de un 80% las infecciones relacionadas con las intervenciones quirúrgicas monitorizadas gracias a las medidas implantadas a través del programa ‘Infección Quirúrgica Zero’.
La tasa global de infección ha descendido desde el 9,26% registrado durante el periodo 2011-2012 hasta el 1,73% actual. El programa comenzó a aplicarse en el centro hospitalario en 2017 y se ha consolidado como una de sus principales estrategias para mejorar la seguridad del paciente.
Durante el último año, el hospital no ha registrado ninguna infección quirúrgica en procedimientos como la cirugía de colon y la implantación de prótesis de cadera.
Cinco medidas preventivas fundamentales
El programa establece cinco prácticas respaldadas por la evidencia científica que deben aplicarse durante todo el proceso quirúrgico:
- Administración adecuada de la profilaxis antibiótica.
- Correcta antisepsia de la piel.
- Tratamiento del vello quirúrgico cuando está indicado.
- Mantenimiento de la temperatura corporal durante la intervención.
- Control de la glucemia en el periodo perioperatorio.
El grado de cumplimiento de estas medidas en el Hospital General Universitario de Elche se sitúa entre el 94% y el 98% de los pacientes intervenidos.
A estas actuaciones se suman los programas de preparación y rehabilitación multimodal, el impulso de la cirugía mínimamente invasiva y el empleo de suturas impregnadas con antiséptico, protectores-retractores de doble anillo y sistemas de presión negativa en determinadas operaciones.
Coordinación entre los servicios hospitalarios
Los resultados responden al trabajo conjunto de Medicina Preventiva, los servicios quirúrgicos, Anestesia, Enfermería y Microbiología, además del resto de profesionales implicados en la atención al paciente.
El jefe del Servicio de Medicina Preventiva del hospital y coordinador nacional del proyecto, Juan Francisco Navarro, ha destacado que estos avances son posibles gracias a la implicación de numerosos profesionales y a la aplicación rigurosa de medidas preventivas basadas en la evidencia científica.
Según Navarro, el programa también ha permitido consolidar una cultura de seguridad en el ámbito quirúrgico basada en la evaluación de resultados, la mejora continua y la incorporación de nuevas estrategias.
La reducción de estas infecciones disminuye las complicaciones asociadas a las operaciones, favorece una recuperación más rápida y evita ingresos prolongados y tratamientos adicionales.


