Un hombre apareció en la Plaza de España con el mensaje «Decreto de Ceuta para cuándo» y los participantes acabaron expulsándolo al considerar que pretendía provocar
Momentos de tensión este sábado en la acampada por la vivienda instalada en la Plaza de España de Zaragoza. Un hombre se presentó en las inmediaciones de la protesta portando una pancarta con mensajes relacionados con Ceuta, lo que provocó un enfrentamiento verbal con algunos de los participantes.

Según la información difundida desde la propia movilización, en una de las pancartas podía leerse «Decreto de Ceuta para cuándo».
Los participantes interpretaron su presencia como una provocación y finalmente el hombre abandonó el lugar entre gritos de algunos manifestantes de «fuera fascistas de nuestros barrios». El incidente no habría pasado a mayores.
El Sindicato asegura que buscaba generar conflicto
Desde el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Zaragoza sostienen que el hombre se había situado previamente en un establecimiento cercano a la Diputación Provincial de Zaragoza y que acudió posteriormente a la zona de la acampada con intención de generar un conflicto.
Esta versión corresponde al Sindicato. La información disponible no permite acreditar de forma independiente cuáles eran las intenciones del hombre.
El episodio se produjo después de que la protesta se hubiera desarrollado sin incidentes relevantes desde su comienzo el jueves. La primera noche llegaron a instalarse alrededor de 60 tiendas de campaña y cerca de un centenar de personas participaron en la movilización.
La acampada se levanta
El incidente coincide con las últimas horas de la acampada.
Los organizadores han decidido desmontar este sábado el campamento de la Plaza de España y no regresar después de la manifestación convocada para esta tarde.
El Sindicato insiste en que el final de la acampada no supone el final de las movilizaciones por la vivienda. Está prevista además una nueva asamblea el próximo 8 de octubre para decidir las siguientes acciones.
La protesta zaragozana comenzó el jueves, coincidiendo con las movilizaciones desarrolladas en distintas ciudades españolas por la situación de la vivienda y antes de la votación de los dos decretos del Gobierno en el Congreso.
Ambos textos fueron finalmente rechazados este viernes, una decisión que el Sindicato de Inquilinas de Zaragoza calificó de «vergüenza», pese a considerar que las medidas planteadas por el Ejecutivo eran insuficientes.






