Rafael Arnal asegura ante la jueza de Catarroja que pudo comunicar a María José Catalá que el agua ya les llegaba “a la cintura” antes de quedar incomunicado. El alcalde de Sedaví afirma que nadie le informó de la caída del puente de Picanya ni de que Paiporta estaba inundada y que intentó contactar sin éxito con el 112.
Dos nuevos testimonios incorporados a la investigación judicial sobre la gestión de la dana del 29 de octubre de 2024 coinciden en un aspecto fundamental: los responsables locales aseguran que no recibieron avisos sobre la gravedad de la emergencia antes de que el agua alcanzara sus municipios.
El alcalde pedáneo de La Torre, Rafael Arnal, y el alcalde de Sedaví, Josep Francesc Cabanes, han declarado este lunes ante la jueza de Catarroja que instruye la causa.
Sus relatos describen unas horas marcadas por la falta de información, problemas de comunicación y decisiones municipales adoptadas sin conocer lo que estaba sucediendo aguas arriba.
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La Torre: “Nadie nos avisó”
Rafael Arnal ha declarado que en La Torre no disponían de información suficiente sobre la emergencia porque, según su testimonio, “nadie les avisó”.
El alcalde pedáneo ha explicado que consiguió hablar con la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, para comunicarle que el agua ya les llegaba “a la cintura”.
Poco después quedó incomunicado.
Arnal asegura que tampoco recibió información del Cecopal, el Centro de Coordinación Operativa Municipal constituido en el Ayuntamiento de Valencia, ni tuvo conocimiento de otras decisiones preventivas adoptadas durante aquella jornada.
La alerta roja llegó por WhatsApp
Uno de los elementos destacados de su declaración se refiere a cómo conocieron la alerta meteorológica.
Según Arnal, la información sobre la alerta roja llegó mediante un grupo de WhatsApp en el que se encontraban alcaldes pedáneos, la alcaldesa y otros responsables municipales.
En La Torre se difundió entonces un bando municipal informando de la alerta roja, pero sin recomendaciones adicionales porque, según ha explicado, no disponían de más datos.
Arnal ha relatado que aquel día hacía sol en la pedanía y que algunos vecinos llegaron incluso a tomarse inicialmente la advertencia “un poco de broma”.
Después llegó el agua.
“Llegó como una ola, de golpe”
El alcalde pedáneo ha descrito ante la jueza la llegada de la riada como algo repentino.
El agua entró “como una ola, de golpe”.
Los bomberos terminaron llegando hasta La Torre en lancha cuando la zona ya estaba inundada, aunque Arnal ha manifestado desconocer quién activó ese operativo.
También ha asegurado que no fue hasta el día siguiente cuando tuvo conocimiento de que se habían producido víctimas mortales en la pedanía.
Durante su declaración comparó además aquella jornada con el reciente episodio meteorológico del 1 de octubre de 2026, cuando el mensaje ES-Alert sí incorporó recomendaciones concretas para la población.
El alcalde de Sedaví tampoco recibió avisos
El relato de Josep Francesc Cabanes presenta importantes coincidencias.
El alcalde de Sedaví ha declarado que nadie de Emergencias le llamó para comunicarle que había caído el puente de Picanya o que Paiporta se encontraba ya inundada.
También ha afirmado que desconocía que existiera una alerta roja.
Cabanes sostiene que comenzó a enviar mensajes a diferentes grupos de WhatsApp pidiendo a los vecinos que se pusieran a salvo en lugares elevados antes de que llegara el ES-Alert.
“No había manera de comunicar”
Sedaví quedó, según su alcalde, afectada “de extremo a extremo”.
Cabanes ha relatado que el agua entró “en tromba” y que, al comprobar la magnitud de la inundación, pensó inmediatamente que podía haber víctimas mortales.
Intentó contactar con el 112, pero asegura que no obtuvo respuesta.
“No había manera de comunicar”.
El alcalde ha situado entre aproximadamente las 20:30 y las 21:15 horas sus llamadas a la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé.
No sabía qué era el SAIH
Otro elemento significativo de la declaración se refiere al sistema de información hidrológica.
Cabanes ha reconocido que aquel día no consultó los datos del Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) porque, según su declaración, ni siquiera sabía qué era.
También ha asegurado que no recibió ninguna llamada de la Confederación Hidrográfica del Júcar.
El alcalde ha explicado igualmente que en Sedaví no se constituyó formalmente el Cecopal, aunque el Ayuntamiento sí adoptó diferentes medidas ante la situación.
Dos testimonios que apuntan a la cadena de avisos
Las declaraciones de La Torre y Sedaví incorporan nuevos elementos a una de las cuestiones centrales de la investigación judicial: qué información estaba disponible durante aquella tarde, quién la recibió, cómo circuló entre las administraciones y cuándo se advirtió finalmente a la población.
Ambos responsables municipales sostienen que cuando comprendieron la verdadera magnitud de lo que estaba ocurriendo, el agua ya estaba encima.
Noticias Ciudadanas
“Nadie nos avisó”: La Torre y Sedaví relatan ante la jueza cómo les sorprendió la riada
Los alcaldes de ambos municipios aseguran que no recibieron información previa sobre la magnitud de la emergencia. En Sedaví se pidió a los vecinos que buscaran lugares elevados antes de recibir el ES-Alert, mientras en La Torre el agua llegó “como una ola”.
Los alcaldes de La Torre y Sedaví han relatado ante la jueza que investiga la gestión de la dana cómo vivieron las horas anteriores a la devastadora riada del 29 de octubre de 2024.
Los dos testimonios coinciden en señalar una ausencia de avisos directos sobre la gravedad de la situación antes de que el agua alcanzara sus respectivas poblaciones.
Rafael Arnal, alcalde pedáneo de La Torre, ha afirmado que “nadie les avisó”, mientras Josep Francesc Cabanes, alcalde de Sedaví, asegura que tampoco recibió llamadas de Emergencias alertándole de lo que ya estaba sucediendo en localidades próximas.
La Torre avisó de la alerta roja sin disponer de más información
Rafael Arnal ha explicado que conoció la existencia de la alerta roja a través de WhatsApp.
La pedanía emitió un bando para informar a sus habitantes, aunque sin incluir recomendaciones específicas porque, según ha declarado, no disponían de más datos.
El hecho de que en aquel momento hiciera sol provocó incluso que algunos habitantes no percibieran inicialmente la gravedad de la situación.
Todo cambió cuando apareció la riada.
Arnal ha descrito ante la magistrada que el agua llegó “como una ola, de golpe”.
Una llamada a Catalá antes de quedar incomunicado
El alcalde pedáneo consiguió ponerse en contacto con María José Catalá y comunicarle que el agua les llegaba ya “a la cintura”.
Posteriormente quedó incomunicado.
Ha afirmado también que no recibió información procedente del Cecopal municipal ni conoció previamente otras medidas que se estaban tomando en Valencia.
Los bomberos llegaron posteriormente en lancha cuando La Torre se encontraba ya inundada.
Arnal asegura que no conoció hasta el día siguiente que la riada había provocado muertos en la pedanía.
Sedaví no sabía que Paiporta ya estaba inundada
El alcalde de Sedaví ha relatado una situación similar.
Josep Francesc Cabanes asegura que nadie le comunicó la caída del puente de Picanya ni que Paiporta ya se encontraba inundada.
Según su declaración, tampoco tenía conocimiento de que se hubiera establecido una alerta roja.
Ante lo que estaba observando, comenzó a pedir mediante grupos de WhatsApp que los vecinos subieran a lugares elevados y se pusieran a salvo.
Cabanes sostiene que esos mensajes fueron enviados antes de la recepción del ES-Alert.
Intentó llamar al 112 sin respuesta
Cuando el agua entró en Sedaví, lo hizo con enorme rapidez.
El alcalde ha explicado que el municipio quedó afectado “de extremo a extremo” y que la situación le llevó a pensar que podían haberse producido víctimas.
Intentó entonces ponerse en contacto con el 112, pero afirma que sus llamadas no fueron atendidas.
También contactó con la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, entre las 20:30 y las 21:15 horas aproximadamente.
Sin llamadas de la Confederación Hidrográfica
Cabanes ha asegurado igualmente que no recibió llamadas de la Confederación Hidrográfica del Júcar.
Tampoco consultó durante aquella jornada el Sistema Automático de Información Hidrológica porque ha reconocido ante la jueza que no sabía qué era el SAIH.
En Sedaví no se constituyó formalmente un Cecopal, aunque el Ayuntamiento adoptó diferentes decisiones ante la emergencia.
Las declaraciones de ambos alcaldes vuelven a colocar en el centro de la investigación una cuestión decisiva: qué sabían las distintas administraciones durante aquella tarde y por qué responsables de localidades que terminaron inundadas aseguran que nadie les advirtió de lo que se aproximaba.

