La historia de Violet Constance Jessop parece sacada de una novela, pero ocurrió realmente. Esta mujer, nacida en Argentina en 1887 en el seno de una familia de origen irlandés, trabajó durante años en grandes transatlánticos y terminó vinculada a tres de los barcos más famosos de comienzos del siglo XX: el Olympic, el Titanic y el Britannic.
Su extraordinaria sucesión de supervivencias le valió con el tiempo el apodo de “Miss Unsinkable”, la mujer insumergible.
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El primer accidente: el Olympic
En 1911, Violet Jessop trabajaba a bordo del RMS Olympic, el primero de los grandes barcos de la clase Olympic construidos para la White Star Line.
El 20 de septiembre de aquel año, el Olympic chocó con el buque de guerra británico HMS Hawke cerca de la isla de Wight.
El impacto abrió importantes daños en el casco del transatlántico, aunque el barco consiguió mantenerse a flote y regresar a puerto.
Jessop salió ilesa.
Aquel episodio sería únicamente el comienzo.
Violet Jessop embarca en el Titanic
Al año siguiente aceptó trabajar como camarera a bordo del flamante RMS Titanic.
El barco salió de Southampton el 10 de abril de 1912 con destino a Nueva York.
Cuatro días después, durante la noche del 14 al 15 de abril, el Titanic chocó contra un iceberg en el Atlántico Norte.
Violet Jessop tenía 24 años.
Durante la evacuación recibió instrucciones para subir a cubierta y servir de ejemplo a los pasajeros que no hablaban inglés.
Finalmente consiguió embarcar en el bote salvavidas número 16.
Según relató posteriormente, antes de que el bote fuera arriado un oficial le entregó un bebé para que lo protegiera.
Horas después fueron rescatados por el RMS Carpathia.
El Titanic desapareció bajo las aguas y más de 1.500 personas perdieron la vida.
Violet volvió a sobrevivir.
La guerra la llevó hasta el Britannic
La historia aún tendría un tercer capítulo.
Durante la Primera Guerra Mundial, Jessop trabajó como enfermera para la Cruz Roja británica.
En 1916 fue destinada al HMHS Britannic, el tercer gran buque hermano del Titanic, reconvertido en barco hospital.
El 21 de noviembre de 1916, mientras navegaba por el mar Egeo, el Britannic chocó con una mina submarina alemana.
El enorme barco se hundió en aproximadamente 55 minutos.
Jessop consiguió subir a uno de los botes salvavidas, pero la situación se volvió extremadamente peligrosa cuando las embarcaciones comenzaron a ser arrastradas hacia las hélices todavía en movimiento.
Violet saltó al agua para evitar ser despedazada por las hélices.
Durante la caída sufrió un fuerte golpe en la cabeza, aunque consiguió sobrevivir.
Años después descubriría que aquel accidente le había provocado una fractura de cráneo.
Tres barcos y tres supervivencias
La coincidencia resulta extraordinaria:
1911: sobrevivió al choque del Olympic con el HMS Hawke.
1912: sobrevivió al hundimiento del Titanic.
1916: sobrevivió al hundimiento del Britannic.
Existe, no obstante, un matiz importante: el Olympic no se hundió. Continuó en servicio durante muchos años después del accidente.
Por eso resulta más correcto decir que Violet Jessop sobrevivió a los accidentes de los tres grandes barcos hermanos de la clase Olympic.
Continuó trabajando en el mar
Lo más sorprendente es que aquellas experiencias no consiguieron alejarla definitivamente de los barcos.
Jessop continuó trabajando en compañías navieras durante años y realizó numerosos viajes alrededor del mundo.
Se retiró finalmente en 1950 y se instaló en Inglaterra.
Falleció en 1971, a los 83 años.
Su historia pasó durante décadas relativamente desapercibida hasta que sus memorias y la creciente fascinación por el Titanic devolvieron su nombre a la actualidad.
Hoy Violet Jessop ocupa un lugar singular en la historia marítima.
Pocas personas pueden afirmar haber estado presentes en tres de los accidentes más famosos relacionados con una misma familia de transatlánticos y haber sobrevivido a todos ellos.







