El ministro afirma que el AVE recibió autorización para circular después de una avería del LZB, pese a tener un Iryo detenido por delante. Comunica un balance provisional de 64 fallecidos y deja las responsabilidades en manos de la investigación.
Redacción Valencia Noticias
Óscar Puente ha presentado una primera reconstrucción del accidente ferroviario de Urda que sitúa el momento decisivo después de la avería del sistema de control LZB. Según el ministro de Transportes, los trenes se detuvieron automáticamente al producirse el fallo, pero el centro de control autorizó posteriormente al AVE de Renfe a continuar con normalidad cuando había un convoy de Iryo detenido por delante y una señal roja.
El ministro ha comparecido desde el centro de control H24 de Adif en Atocha, donde ha explicado que pasó la mañana revisando registros y escuchando comunicaciones para conocer la secuencia del siniestro.
Durante su intervención ha comunicado que el balance del que disponía era de 64 fallecidos y más de 50 heridos. Puente ha advertido de que esas cifras no podían considerarse definitivas y ha remitido a los servicios de emergencia para seguir su actualización.
Su explicación constituye la versión inicial ofrecida por Transportes. Aunque ha calificado de errónea la autorización de marcha, ha insistido en que corresponde a la investigación determinar las responsabilidades.
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La avería del LZB provocó la detención de los trenes
El punto de partida del relato del ministro se sitúa alrededor de las 8:30 horas del miércoles 28 de octubre. Según ha explicado, un fallo de comunicación entre tres ordenadores de la red dejó sin funcionamiento el sistema LZB en un sector de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla.
La consecuencia inmediata fue la detención automática de los convoyes que circulaban por ese tramo. Puente ha indicado que inicialmente se contabilizaban seis trenes, aunque ha pedido no dar por cerrada esa cifra.
En su exposición ha mencionado primero un sector de 63 kilómetros y, posteriormente, otro de 69. La extensión exacta afectada por la incidencia queda, por tanto, pendiente de aclaración.
El ministro ha defendido que la respuesta automática inicial fue detener los trenes para evitar que continuaran sin la protección del sistema. A partir de ese momento, el centro de control de Adif asumió las decisiones sobre la circulación.
A las 8:36 se autorizó al AVE a continuar
Según la reconstrucción expuesta, aproximadamente a las 8:36 horas se autorizó al AVE de Renfe a reanudar la marcha.
Puente ha afirmado que el LZB todavía no se había restablecido y que el tren de Iryo permanecía detenido por delante, cerca de la entrada de Urda. También ha señalado la existencia de una señal roja que impedía continuar con normalidad.
El ministro ha sostenido que esas circunstancias eran incompatibles con la autorización que recibió el convoy. Su explicación sitúa el foco en la gestión de la circulación posterior a la avería, más que en la caída inicial del sistema informático.
No obstante, la comparecencia no ha incluido la difusión íntegra de los registros ni de las conversaciones operativas examinadas. Esos elementos deberán analizarse en el marco de la investigación.
El tren recorrió unos 25 kilómetros hasta el impacto
Entre la autorización y la colisión, el AVE habría recorrido aproximadamente 25 kilómetros, según los datos facilitados por Puente.
El ministro ha situado el choque sobre las 8:53 horas, alrededor de 17 minutos después de la reanudación de la marcha. Ha afirmado que durante ese intervalo existió tiempo para detectar el problema y corregir la situación.
Puente ha reconocido que no dispone todavía de la velocidad exacta del convoy en el momento del impacto. Ha mencionado que en ese tramo se pueden alcanzar hasta 200 kilómetros por hora, pero no ha asegurado que el AVE circulara a esa velocidad.
La velocidad real, las condiciones de la autorización y las actuaciones efectuadas durante ese recorrido son cuestiones que deberán determinarse mediante los registros ferroviarios.
Cronología de la explicación del ministro
| Hora aproximada | Secuencia expuesta por Óscar Puente |
|---|---|
| 8:30 | Un fallo de comunicación informática provoca la caída del LZB. |
| Después de la avería | Los trenes que circulan por el sector se detienen automáticamente. |
| 8:36 | El centro de control autoriza al AVE a reanudar su recorrido. |
| Entre las 8:36 y las 8:53 | El convoy recorre aproximadamente 25 kilómetros. |
| 8:53 | Se produce el alcance al tren de Iryo detenido cerca de Urda. |
| 9:40 | El ministro llega al centro H24 de Adif en Atocha. |
Puente ha pedido cautela con los horarios exactos y ha explicado que algunos datos todavía necesitan comprobaciones.
Qué ha explicado sobre la marcha a la vista
Durante el turno de preguntas, el titular de Transportes ha diferenciado entre una autorización para circular con normalidad y una circulación a la vista.
Según ha expuesto, la marcha a la vista obliga al maquinista a mantener una velocidad que le permita detener el tren ante un obstáculo o una situación de peligro. Para las condiciones que estaba describiendo, ha mencionado un máximo de 40 kilómetros por hora.
Puente ha sostenido que, si procedía autorizar algún movimiento en aquellas circunstancias, debía hacerse con las limitaciones correspondientes, en lugar de permitir una circulación normal.
La investigación deberá precisar qué autorización se emitió, qué recibió el maquinista y qué procedimiento correspondía aplicar. La explicación del ministro no sustituye ese análisis técnico.
Los convoyes estaban localizados
Puente ha asegurado que los trenes continuaban apareciendo ubicados en las pantallas del centro de control después de la avería.
El ministro ha explicado que revisó una reproducción de la secuencia operativa desde la caída del LZB hasta el choque. Ha señalado que quiso comprobar personalmente qué información podían ver los responsables de gestionar la circulación.
Según su relato, la posición de los convoyes era conocida en todo momento.
Esa reproducción, a la que ha llamado «moviola», forma parte de la documentación que ha consultado durante la mañana. Puente también ha indicado que escuchó parte de las comunicaciones entre el centro y los trenes que tuvieron que detenerse.
Qué se sabe de las instrucciones al Iryo
El ministro ha admitido que todavía no puede explicar por completo las comunicaciones con el tren de Iryo.
Según la información inicial que maneja, ese convoy pudo recibir alguna instrucción para reanudar la marcha cuando el AVE ya había comenzado a circular. Puente no ha concretado el contenido de esa comunicación ni ha explicado por qué el Iryo permaneció detenido.
Ha señalado que completará estos extremos en posteriores comparecencias conforme disponga de más información.
Las instrucciones trasladadas a ambos trenes, el orden en que se produjeron y las respuestas de sus maquinistas forman parte de las cuestiones pendientes de aclarar.
El operario tenía experiencia, según Puente
Preguntado por el personal que gestionaba la incidencia, el ministro ha afirmado que el operario contaba con experiencia.
También ha explicado que recibió apoyo y ha mencionado la presencia de un auxiliar y un supervisor. Según su intervención, se siguió la pauta prevista para reforzar la gestión en ese tipo de situaciones.
Puente ha insistido en que los convoyes estaban detenidos, por lo que, a su juicio, no había una situación que obligara a actuar de forma inmediata para reanudar el tráfico.
Pese a centrar su explicación en la decisión adoptada desde el centro de control, ha rechazado responsabilizar a una persona concreta.
La investigación deberá establecer las responsabilidades
Durante la comparecencia, un periodista ha preguntado al ministro si estaba atribuyendo el accidente a la actuación de un trabajador.
Puente ha respondido que no había señalado responsabilidades individuales y que se estaba limitando a narrar los hechos que considera constatados: la caída del sistema, la detención de los trenes, la posterior autorización de marcha y el impacto.
Ha añadido que las conclusiones deben extraerse de la investigación.
Esa distinción afecta tanto a las posibles responsabilidades técnicas como a las administrativas o judiciales. La reconstrucción inicial deberá contrastarse con la totalidad de los registros y pruebas disponibles.
Consternación por las víctimas y un balance provisional
El ministro ha comenzado su intervención expresando su pesar por las víctimas y por el sufrimiento de sus familias.
Ha descrito la jornada como uno de los momentos más duros que se pueden afrontar y ha trasladado su solidaridad a quienes han perdido a un familiar o esperan noticias de los heridos.
El balance comunicado durante la comparecencia ha sido de 64 fallecidos y más de 50 heridos. Puente ha aclarado que Transportes recibe esa información del dispositivo de emergencia y que no puede confirmar si es definitiva.
Por ese motivo, ha pedido seguir las comunicaciones de los servicios responsables de la atención y el rescate.
No aclara si se plantea dimitir
Puente también ha sido preguntado por su continuidad al frente del Ministerio de Transportes.
Ante la pregunta de si pensaba dimitir o había puesto su cargo a disposición de Pedro Sánchez, ha respondido: «No estoy pensando en mí».
El ministro ha asegurado que su prioridad es esclarecer el accidente y tratar de afrontar la situación. Cuando los periodistas han insistido, ha repetido esa posición sin confirmar ni descartar expresamente una dimisión.
También ha considerado que su estado emocional era secundario frente al sufrimiento de las familias.
Defiende la seguridad ferroviaria y anuncia más explicaciones
Puente ha defendido que el sistema ferroviario español es seguro y comparable al de otros países del entorno.
Sobre el LZB, ha señalado que se utiliza en esa línea desde 1992 y que está en proceso de sustitución por ERTMS. Ha explicado que las averías informáticas pueden producirse y que existen procedimientos para responder a ellas.
En su relato, la primera respuesta de seguridad funcionó al detener los trenes. El punto que ha cuestionado es la autorización posterior para que el AVE continuara su recorrido.
El ministro ha anunciado nuevas comparecencias para completar los datos pendientes y ha comunicado que se desplazaría al lugar del accidente. Allí esperaba encontrarse con Pedro Sánchez, con quien ha confirmado haber hablado varias veces durante la mañana.







