A las doce del mediodía comenzó la marcha de este Día del Trabajador, en la que miles de valencianos participaron reclamando empleo de calidad y un rotundo rechazo a la política de recortes aplicada por el Gobierno central y autonómico.
Bajo el lema “Sin empleo de calidad no hay recuperación. Más cohesión social para más democracia”, la marcha fue encabezada los secretarios generales de UGT-PV y CCOO-PV, Conrado Hernández y Paco Molina respectivamente.

De igual forma pudo verse a los representantes de los partidos de la oposición como el secretario general del PSPV, Ximo Puig y al portavoz de Compromís en Les Corts, Enric Morera participando de la manifestación cuyo final era la Plaza América.

Entre los asistentes a la marcha se encontraban presentes una agrupación de jubilados que lucían pancartas de rechazo al repago de medicamentos, así como a los recortes en dependencia y a la rebaja de las pensiones que se situaron a la puerta del TSJCV como símbolo de su desacuerdo.

También pudo verse alguna pancarta contra Ignacio Serratosa, alguna bandera multicolor gay, en representación del colectivo homosexual, un centenar de trabajadores de la extinta RTVV, una cincuentena de jóvenes de UGT que portaban un andamio con la proclama ‘No job, no hope’ (‘no trabajo, no esperanza’) y otros pequeños grupos de representantes de empleados y empleadas de hogar.

Entre los asistentes también hubo una representación de personas que exigían derecho y libertad en su lucha por el pueblo saharaui; y ya próximos al final de la marcha se encontraban varias agrupaciones y comparsas del pueblo peruano, colombiano y venezolano danzando bailes tradicionales de sus países y reclamando derechos sobre la inmigración.

Según indicaron fuentes sindicales, para la manifestación de este año no se ofrecerían datos de participación y asistencia alegando que “tratándose de un día puente estamos más que satisfechos con la multitudinaria asistencia de valencianos y valencianas que hemos reunido”.

Los representantes sindicales denunciaron que la situación que vive la Comunitat con casi 700.000 parados y un millón de trabajadores menos, 215.000 hogares sin ningún ingreso y 225.000 niños en el umbral de la pobreza, y con un gobierno que redujo en más de dos tercios el presupuesto de políticas de empleo y protección es “imposible ver la luz al final de año como proclaman. Hay que demostrar que existe otra forma de gobernar pero sin ellos al frente del gobierno”.

Al final de la marcha Paco Molina intervino para decir que “no se puede tolerar la destrucción de empleo indefinido a cambio del aumento de un empleo parcial no voluntario, obligado y fraudulento”.

Por su parte Hernández destacó que, “la Comunitat se ha convertido en una región en la que da vergüenza vivir pero tras 18 años de gobierno popular, esta gente ya no engañan a nadie”.

VLCNoticias / Redacción